Bienvenido Mr. Rock: Venezuela

Salvador Domínguez

Caracas 1964
El advenimiento de la beatlemanía hizo que en Caracas y Maracaibo, las dos ciudades más importantes de Venezuela, surgiesen centenares de grupos beat, e incluso se recuperase el surf, un género del que ya se habían publicado un buen número de discos, pero que no había terminado de captar el gusto del público joven mayoritario. Esa labor de proselitismo la llevaron a cabo disc jockeys de radio, como Clemente Vargas Junior y Eduardo Morell, quienes desde sus respectivos espacios impulsaron la música que proponían nuevas agrupaciones nacionales y extranjeras.


Aprendiendo a rocanrolear. Caracas, 1958.
(Foto: Salvador Domínguez)


El rock and roll llevaba manifestándose en Venezuela desde finales de los años cincuenta, y muy especialmente en Maracaibo, en reductos como el Club Creole -en donde arrancan bandas como Los Impala y Los Flippers-, y a través del programa de televisión “El club del rock and roll”, transmitido por la emisora regional zuliana Ondas del Lago, Canal 13.



Pozos petrolíferos en el lago de Maracaibo. 1961.
(Foto: Archivo Wildguitar)


En Caracas la llama rocanrolera no prendió hasta 1961, y lo hizo difuminada entre el cegador resplandor del twist, un nuevo baile de moda que arrasaba en las pistas de baile de medio mundo. Dentro de ese marco se encuadraban agrupaciones como Los Zafiros, quienes en 1962 debutaron con un EP, publicado por el sello Orfeón, que incluía una revisión en castellano de Lucille, de Little Richard, que ellos titularon Twist de Lucila; y Los Dinámicos, cuyo elepé, Twist con Los Dinámicos, editado por el sello Panart en marzo de 1962, contenía una mezcolanza de temas de rocanroleros natos (Bill Haley & The Comets, Little Richard), de ídolos juveniles del momento (Bobby Darin y Paul Anka), y composiciones propias con títulos tan sugestivos y vernáculos como Caracas twist y Macuto twist.

El punto de reunión favorito de los escasos seguidores de este estilo, y de los miembros más jóvenes, bohemios y disipados de la farándula caraqueña, era El Club del Twist, un oscuro local situado en los bajos del cine Altamira, que al año escaso de su apertura tuvo que cerrar sus puertas debido a las constantes denuncias de los vecinos y las consiguientes redadas policiales.



Aquí Los Dinámicos (Velvet, 1964)


En marzo de 1964, cuando Radio Caracas Televisión emitió en directo desde Nueva York la primera presentación de The Beatles en el Show de Ed Sullivan, todos los medios comenzaron a sentir curiosidad por ese extraño fenómeno de masas. La controversia sobre si el talento musical y la imagen de estos cuatro tipos ingleses era válida se extendió a todas las clases sociales y estamentos venezolanos, tal y como estaba ocurriendo en ese instante en el resto de la esfera terrestre.

El país, que cobijaba a un hervidero de emigrantes españoles, italianos y portugueses, disfrutaba de una economía y una renta per cápita francamente boyantes, no como en nuestros días. Sus dirigentes políticos -desde la consecución de la Independencia y hasta 1964 ningún presidente elegido democráticamente había podido finalizar su mandato sin sufrir un golpe de Estado- aún no habían terminado de dilapidar las riquezas de uno de los países de mayor producción y venta petrolífera del mundo, por lo que el hecho de comprarse una guitarra eléctrica y un amplificador, o una batería, no suponía ninguna utopía descabellada.


Autopista del Este, río Guaire y el monte Ávila. Caracas, 1964.
(Foto: Salvador Domínguez)


No obstante, el asunto de los conjuntos beat y el pelo largo tuvo un proceso de asimilación ciertamente gracioso. Advierto que esto va en serio: No sé por qué -creo que en la Constitución Venezolana no debe figurar un argumento tan estúpido como la prohibición de llevar el pelo largo-, pero la cuestión es que si no tenías el preceptivo “carné de melenudo” la PTJ, o Policía Técnica Judicial, se adjudicaba el derecho de arrestarte, llevarte a una comisaría, en donde te rapaban la cabeza con saña, para por fin estamparte en tu “bola de billar” un sello de caucho mojado en tinta indeleble, que especificaba: Prefectura Del Recreo, de La Pastora, de Catia, Chacao, o de la parroquia en que se hubiera efectuado tu detención.

A esto había que añadir el particular desparpajo de los malandros (jóvenes gamberros), que perseguían y daban solemnes palizas a los pobres que intentasen dejarse crecer el pelo un poco más abajo de las orejas. No es que les disgustara tal moda, era simplemente otra excusa para seguir haciendo de las suyas. En 1966, en la Calle Real de Sabana Grande, una de las principales avenidas caraqueñas, sacudieron con gusto a Os Malucos, un grupo brasileño que estaba de paso en la ciudad grabando un programa de televisión. Para mayor escarnio, después de la soberana paliza, la policía se los llevó presos por su aspecto estrafalario, según ellos.

También se daban otros casos muy pintorescos. Podías ver cómo un tipo con una peluca se hacía el homosexual por la calle, y cuando alguien le gritaba “¡marico, coño ´e tu madre ...!”, súbitamente aparecían otros diez malandros con pesadas barras de hierro, que ponían a caldo al incauto insultador. Teniendo en cuenta el machismo atávico existente en la Venezuela de entonces, el plan era infalible, pues cualquier viandante, por muy tolerante que fuese, terminaba mordiendo el anzuelo. Los malandros tenían todo perfectamente organizado y sincronizado, no había fisuras, si exceptuamos las del cráneo y costillas del pobre agredido.



The Trashmen en "Club Musical". Septiembre de 1964. 
(Foto: Salvador Domínguez)
                     

Aquel bendito año de 1964 hizo su aparición un espacio televisivo llamado “Club musical”, emitido en directo todos los días laborables desde los estudios de Radio Caracas Televisión, en la esquina de Bárcenas a Río, en pleno centro de la capital. Producido por el margariteño Chelique Sarabia, autor del famosísimo tema Ansiedad -que popularizó internacionalmente Nat `King´ Cole en 1959-, y conducido por Alfredo José Mena.

En “Club musical” tocaban frente al público grupos venezolanos, y algún que otro extranjero, como The Trashmen, última de las grandes bandas de música surf, que había llegado al país para promocionar su gran éxito El pájaro bañista (Surfin´ bird, 1964). La enorme repercusión que tuvo este programa entre la juventud moderna venezolana animó a otras cadenas privadas a emitir los suyos, y así el virus del rock comenzó a extenderse con mayor profusión. La presentación de The American Beetles, -un remedo yanqui, sin gracia, de los auténticos Beatles-, en el teatro París, contribuyó a echar aún más leña al fuego.

Naturalmente, la música que escuchaba el público mayoritario no era la de los “conjuntos beat”, sino guarachas, cumbias, merengues y merecumbés, entremezclados con boleros de cantantes como el puertorriqueño Daniel Santos, o del marabino Felipe Pirela, antiguo vocalista en la orquesta de Billo Frómeta, un músico y director dominicano que ensambló La Billo´s Caracas Boys en 1940. La Billo´s era junto a Los Melódicos, del director Renato Capriles -con la cantante cubana Emilita Dago-, una de las orquestas de baile venezolanas más populares y solicitadas del Caribe. Pirela, sin duda un gran cantante, murió asesinado en un asunto turbio en Puerto Rico. Su sustituto en La Billo´s fue José Luis Rodríguez “El Puma”, excomponente del quinteto vocal Los Zeppy.



Los Supersónicos en "Club Musical". 1964. 
(Foto: Salvador Domínguez)


El béisbol, deporte rey, presentaba rutilantes estrellas locales, como Luis “Camaleón” García, Luisito Aparicio y Víctor Davalillo. Los tres habían dado el “gran salto”, jugando en las Grandes Ligas de los EE UU, pero durante la temporada invernal disfrutábamos viéndolos batear hits y robar bases con sus respectivos equipos criollos: Magallanes, Tiburones de La Guaira y Leones del Caracas.

En la próspera Venezuela de los años cincuenta y sesenta regalar elepés por cumpleaños y Navidades era moneda corriente, por lo que el mercado consumista daba para todos los gustos. Además, podías comprar con suma facilidad discos importados de EE UU (en Don Disco, en la avenida Urdaneta y en Chacaito) y por un precio bastante asequible, lo que hizo que la industria discográfica nacional apostase por nuevas bandas de música beat. Así triunfaron Los Supersónicos, Los Impala, Los Dangers, Los Claners, Los Holidays, y más tarde Los Darts, Los Memphis y Los 007, que fueron los grupos venezolanos más destacados de los años sesenta.



Surf con Los Supersónicos (Souvenir, 1964)

Los Impala (Velvet, 1964)

Los Dangers, los ases del sourf  (Velvet, 1964)

Los Holiday´s (Discomoda, 1966)

Para la gente joven  (Philips, 1966)


Al llegar 1966 un aluvión de conjuntos beat, más o menos profesionales, con o sin disco publicado, formaban parte ya del panorama musical nacional. Aparte de los antes citados, sobresalían Homer & The Dont´s -liderados por el guitarrista Stephen Shook, en 1966 publicaron un homónimo álbum cantado en inglés-, Los Blonder´s -de Maracaibo-, Los Barracudas -eran casi unos niños-, Los Bonnevilles -de La Florida-, Los Primitivos -de La California, junto al aeropuerto de La Carlota (hoy Francisco de Miranda)-, Los Intocables -de La Pastora- y Las Aves Tronadoras, un quinteto femenino, de Colinas de Bello Monte dirigido por su cantante y guitarrista Wendy Hawkinson, una adolescente tan atractiva que cada vez que la veía me daba un vuelco el corazón.

Todas estas agrupaciones, y muchas otras no mencionadas aquí, solían tocar en colegios, fiestas privadas, discotecas (como El Hipopótamo, en Los Palos Grandes; La Haya, en San Bernardino; y el Hipocampo, en el Centro Comercial Chacaito), pistas de baile en hoteles (en Puerto Azul y Naiguatá), y en Mi Vaca y Yo, un inclasificable local en la antigua carretera de Caracas a Baruta.

Es entonces cuando entra en escena una nueva generación de disc jockeys de radio y presentadores de televisión, que programan una música de mayor actualidad y rompen con el prototipo de locutor conocido hasta entonces, tanto en su manera de hablar, mucho más desenfadada, coloquial y bacilona, como de vestir. Personajes como Napoleón Bravo, José Pérez Meléndez y Cappy Donzella nos mantenían informados de cuanto acontecía en el inmenso universo del pop&rock internacional y nacional, descubriéndonos a una serie de grupos que no tardarían en inscribir sus nombres en la historia de la música popular del siglo XX.


Los Supersónicos tocando en Sabana Grande. 1965. 
(Foto: Discos Souvenir)


La febril hiperactividad rockera caraqueña fue en aumento en 1967, cuando de manera continuada empezaron a tocar grupos en Sabana Grande, en plena calle -Los Supersónicos habían sido los primeros en hacerlo, en 1965-, mientras la gente bailaba apiñada o se caía a “coñazos” al borde del coma etílico; y alcanzó su cénit con la celebración de los festivales Pop and Op -organizados por el disc jockey Napoleón Bravo- y las Mermeladas, o jam sessions, celebradas en el Teatro Caracas, en la parroquia de La Candelaria.

Ahora bien, lo que verdaderamente dejó asombrada a toda la juventud venezolana fueron las llamadas Experiencias Psicotomiméticas, unos happenings organizados y presentados por el disc jockey Cappy Donzella en los que participaban grupos y solistas modernos acompañados por la Orquesta Venezuela Pop, un impresionante ensamble de 30 músicos dirigido por Jesús Ignacio Pérez Perazzo.


Viva una experiencia psicotomimética  (Souvenir, 1968)


Para que el impacto visual fuese completo y el público alucinase en colores, la música venía acompañada de efectos especiales nunca antes vistos en el país (hielo seco, juegos de luces, proyecciones sobre pantallas, etc.), en la línea de los que se utilizaban en el Fillmore West, de San Francisco, y en el club UFO de Londres, santuarios universales de la psicodelia y el flower power. El esfuerzo del equipo de producción que llevó a cabo aquellas Experiencias Psicotomiméticas es digno de admiración, pues debió de ser titánico. No eran unos profesionales del showbiz, como Bill Graham o Joe Boyd, ni disponían de los medios técnicos adecuados para llevar adelante un proyecto tan ambicioso, pero agudizaron su inventiva y la cosa funcionó.


The Horsebreakers, mi primer grupo. Caracas, 1966. 
(Foto: Raquel Goltzer)


En 1968 el guitarrista Adib Casta (exClaners) montó un nuevo grupo, que bautizó como Ladies W.C. Escribían su propio repertorio, eran el paradigma de la técnica, y perfectamente, de haber vivido en el San Francisco de 1967, podrían haber sido uno de los grandes exponentes del acid rock de la Costa Oeste norteamericana. Fue, sin duda, el primer grupo serio que tuvo Venezuela. Tomaron el relevo creativo de Los Impala y Los Holiday´s y lo fijaron en plena era flower-power. Con la aparición de Ladies W.C., aumentó considerablemente el nivel técnico de los músicos de rock en Venezuela. Fue una época en la que había que estar orgullosos de los carajitos de la cantera.


Ladies W.C. (Souvenir, 1968)



Los guitarristas de rock más trascendentes de aquel tiempo en Venezuela fueron, para mi gusto, Franklin Holland (Holiday´s), Adib Casta (Claners, Ladies W.C.), Álvaro Falcón (The Love Depression), Pablo Manavello (Memphis, Claners, Sangre) y Joseito Romero (LSD, Tsee Mud, Bacro), que pusieron su sentimiento criollo a un rock-blues de altísima calidad.



The Love Depression (Souvenir, 1968)



Más tarde, en 1970, se celebró un macro festival en el Parque del Este en el que participaron la inmensa mayoría de grupos locales de aquel momento, pero el evento terminó con la Guardia Nacional disparando indiscriminadamente a los pobres asistentes que, por cierto, llevaban cada uno una flor en la mano. Para la juventud venezolana debió ser muy duro dejar de lado su innato carácter provocador y peleador y transmutarse en mansos “niños de las flores”. La impulsiva viveza criolla había sido reemplazada por una insulsa parodia pacifista del Flower Power gringo, pero las modas siempre mandan y ... ya se sabe.

Después de aquel movidón en el Parque del Este se programaron más conciertos, al estilo del de Woodstock, en la localidad costera de Macuto, y en Maracaibo, en el aeropuerto Grano de Oro. Aquello era ya en plena era post hippie. También hubo otro sonado festival en la frontera con Colombia, en el que casi todos los presentes consumieron una extraña especie de hongos alucinógenos. Finalmente, los espectadores retornaron sanos y salvos a sus respectivos hogares, aunque no pudieron evitar que sus padres los obligaran a visitar al psiquiatra. Para entonces, nuevos maníacos de las ondas radiofónicas, como Alfredo Escalante e Iván Loscher, habían tomado el relevo de sus atrevidos predecesores.

Gracias a la labor de despegue de todas estas agrupaciones mencionadas, y a muchas otras omitidas, a principios de los años setenta despuntaron nuevos exponentes nacionales de muchísima calidad y talento, como The Gerry Weil Band -un sensacional teclista, inmerso en el jazz rock-, White Sky Meditation, La Fe PerdidaPanTsee Mud Bacro, El ZiguiPastel de Gente Syma



* DESDE 1958 HASTA 1964 EL PRESIDENTE DE VENEZUELA FUE RÓMULO BETANCOURT, DEL PARTIDO ACCIÓN DEMOCRÁTICA. EN 1964 FUE ELEGIDO RAÚL LEONI, DEL MISMO PARTIDO, Y EN 1969 EL DEMÓCRATA-CRISTIANO RAFAEL CALDERA, DE COPEI.

* EN EL VERANO DE 1964, EL ESTRENO DE LA PELÍCULA DE LOS BEATLES, A HARD DAY´S NIGHT, IMPULSA AÚN MÁS LA PROLIFERACIÓN DE CONJUNTOS BEAT EN VENEZUELA.

* DURANTE 1965, RADIO CARACAS TELEVISIÓN PROGRAMA TODOS LOS DOMINGOS A LAS 18:30 HORAS EL MUSICAL TELEVISIVO “SHINDIG”, DE LA CADENA NORTEAMERICANA ABC, EN EL QUE APARECEN THE DAVE CLARK FIVE, HERMAN´S HERMITS, GERRY AND THE PACEMAKERS, THE KINKS, MANFRED MANN, THE ROLLING STONES, THE BEACH BOYS, THE YARDBIRDS, THE ANIMALS Y OTROS GRUPOS DE ACTUALIDAD.

* EN 1965, VENEVISIÓN, LA CADENA RIVAL DE RADIO CARACAS TELEVISIÓN, EMITE UNA VERSIÓN EN CLAVE VENEZOLANA DE “EL CLUB DEL CLAN”, PRESENTADA POR LOS “BROTHERS” RICHARD HERD Y JOSÉ HERNÁNDEZ, Y LA “PAVITA” ROSARIO PRIETO, MISS TELEVISIÓN 1965. EN EL PROGRAMA ACTÚAN EN VIVO LOS HOLIDAY´S, LOS CLANERS, HOMER AND THE DONT´S, LOS BONNEVILLES, LOS DARTS, LOS 007 Y OTRAS AGRUPACIONES NACIONALES.

* EN 1965, EL CANAL 13 DE TELEVISIÓN EMITE EL PROGRAMA “HOLLYWOOD A GO GO”, DE PRODUCCIÓN ESTADOUNIDENSE, EN EL QUE APARECEN LOS GRUPOS ANGLOSAJONES MÁS REPRESENTATIVOS DEL MOMENTO.

* A COMIENZOS DE 1967 EL CANAL 8 COMIENZA A EMITIR LA SERIE DE TELEVISIÓN ESTADOUNIDENSE “THE MONKEES”, CREADA POR LOS PRODUCTORES BOB RAFELSON Y BERT SCHNEIDER, A CUYO CASTING PARA ELEGIR PROTAGONISTAS ACUDIERON MÁS DE 500 ASPIRANTES. LA SERIE, UNA COPIA DE LOS LARGOMETRAJES DE THE BEATLES, OBTUVO UN FORMIDABLE ÉXITO INTERNACIONAL, Y EL PRIMER ÁLBUM DEL GRUPO SOBREPASÓ EL MILLÓN DE EJEMPLARES VENDIDOS, PERO EL INVENTO SE VINO ABAJO AL DESCUBRIRSE QUE SUS CUATRO INTEGRANTES NO TOCABAN EN LAS GRABACIONES, SINO QUE LO HACÍAN CUALIFICADOS MÚSICOS DE SESIÓN.

* EL PRESENTADOR Y PRODUCTOR DE TELEVISIÓN RENNY OTTOLINA DESAPARECIÓ CON SU AVIONETA GESSNA 310 EL JUEVES 16 DE MARZO DE 1978, POCO DESPUÉS DE ANUNCIAR SU PROPÓSITO DE POSTULARSE COMO CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE VENEZUELA. TENÍA 49 AÑOS. EN EL ACCIDENTE SE CREYÓ VER UNA MANO NEGRA.


Esta historia está tomada íntegramente del libro de Salvador Domínguez: 


© del texto: Salvador Domínguez 
Testimonios originales y protegidos legalmente. 
© de las fotografías reservado a sus autores y/o a los propietarios de los archivos.

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