Bienvenido Mr. Rock: Venezuela y Colombia


Bienvenido Mr. Rock: Venezuela

Caracas 1964
El advenimiento de la beatlemanía hizo que en Caracas y Maracaibo, las dos ciudades más importantes de Venezuela, surgiesen centenares de grupos beat, e incluso se recuperase el surf, un género del que ya se habían publicado un buen número de discos, pero que no había terminado de captar el gusto del público joven mayoritario. Esa labor de proselitismo la llevaron a cabo disc jockeys de radio, como Clemente Vargas Junior y Eduardo Morell, quienes desde sus respectivos espacios impulsaron la música que proponían nuevas agrupaciones nacionales y extranjeras.


Salvita, aprendiendo a rocanrolear. Caracas, 1958.
(Foto: Salvador Domínguez padre)


El rock and roll llevaba manifestándose en Venezuela desde finales de los años cincuenta, y muy especialmente en Maracaibo, en reductos como el Club Creole -en donde arrancan bandas como Los Impala y Los Flippers-, y a través del programa de televisión “El club del rock and roll”, transmitido por la emisora regional zuliana Ondas del Lago, Canal 13.


Pozos petrolíferos en el lago de Maracaibo. 1961.
(Foto: Archivo Wildguitar)


En Caracas la llama rocanrolera no prendió hasta 1961, y lo hizo difuminada entre el cegador resplandor del twist, un nuevo baile de moda que arrasaba en las pistas de baile de medio mundo. Dentro de ese marco se encuadraban agrupaciones como Los Zafiros, quienes en 1962 debutaron con un EP, publicado por el sello Orfeón, que incluía una revisión en castellano de Lucille, de Little Richard, que ellos titularon Twist de Lucila; y Los Dinámicos, cuyo elepé, Twist con Los Dinámicos, editado por el sello Panart en marzo de 1962, contenía una mezcolanza de temas de rocanroleros natos (Bill Haley & The Comets, Little Richard), de ídolos juveniles del momento (Bobby Darin y Paul Anka), y composiciones propias con títulos tan sugestivos y vernáculos como Caracas twist y Macuto twist.

El punto de reunión favorito de los escasos seguidores de este estilo, y de los miembros más jóvenes, bohemios y disipados de la farándula caraqueña, era El Club del Twist, un oscuro local situado en los bajos del cine Altamira, que al año escaso de su apertura tuvo que cerrar sus puertas debido a las constantes denuncias de los vecinos y las consiguientes redadas policiales.



Aquí Los Dinámicos (Velvet, 1964)


En marzo de 1964, cuando Radio Caracas Televisión emitió en directo desde Nueva York la primera presentación de The Beatles en el Show de Ed Sullivan, todos los medios comenzaron a sentir curiosidad por ese extraño fenómeno de masas. La controversia sobre si el talento musical y la imagen de estos cuatro tipos ingleses era válida se extendió a todas las clases sociales y estamentos venezolanos, tal y como estaba ocurriendo en ese instante en el resto de la esfera terrestre.

El país, que cobijaba a un hervidero de emigrantes españoles, italianos y portugueses, disfrutaba de una economía y una renta per cápita francamente boyantes, no como en nuestros días. Sus dirigentes políticos -desde la consecución de la Independencia y hasta 1964 ningún presidente elegido democráticamente había podido finalizar su mandato sin sufrir un golpe de Estado- aún no habían terminado de dilapidar las riquezas de uno de los países de mayor producción y venta petrolífera del mundo, por lo que el hecho de comprarse una guitarra eléctrica y un amplificador, o una batería, no suponía ninguna utopía descabellada.




Autopista del Este, río Guaire y el monte Ávila. Caracas, 1964.
(Foto: Salvador Domínguez)



No obstante, el asunto de los conjuntos beat y el pelo largo tuvo un proceso de asimilación ciertamente gracioso. Advierto que esto va en serio: No sé por qué -creo que en la Constitución Venezolana no debe figurar un argumento tan estúpido como la prohibición de llevar el pelo largo-, pero la cuestión es que si no tenías el preceptivo “carné de melenudo” la PTJ, o Policía Técnica Judicial, se adjudicaba el derecho de arrestarte, llevarte a una comisaría, en donde te rapaban la cabeza con saña, para por fin estamparte en tu “bola de billar” un sello de caucho mojado en tinta indeleble, que especificaba: Prefectura Del Recreo, de La Pastora, de Catia, Chacao, o de la parroquia en que se hubiera efectuado tu detención.

A esto había que añadir el particular desparpajo de los malandros (jóvenes gamberros), que perseguían y daban solemnes palizas a los pobres que intentasen dejarse crecer el pelo un poco más abajo de las orejas. No es que les disgustara tal moda, era simplemente otra excusa para seguir haciendo de las suyas. En 1966, en la Calle Real de Sabana Grande, una de las principales avenidas caraqueñas, sacudieron con gusto a Os Malucos, un grupo brasileño que estaba de paso en la ciudad grabando un programa de televisión. Para mayor escarnio, después de la soberana paliza, la policía se los llevó presos por su aspecto estrafalario, según ellos.

También se daban otros casos muy pintorescos. Podías ver cómo un tipo con una peluca se hacía el homosexual por la calle, y cuando alguien le gritaba “¡marico, coño ´e tu madre ...!”, súbitamente aparecían otros diez malandros con pesadas barras de hierro, que ponían a caldo al incauto insultador. Teniendo en cuenta el machismo atávico existente en la Venezuela de entonces, el plan era infalible, pues cualquier viandante, por muy tolerante que fuese, terminaba mordiendo el anzuelo. Los malandros tenían todo perfectamente organizado y sincronizado, no había fisuras, si exceptuamos las del cráneo y costillas del pobre agredido.



The Trashmen en "Club Musical". Septiembre de 1964. 
(Foto: Salvador Domínguez)
                     


Aquel bendito año de 1964 hizo su aparición un espacio televisivo llamado “Club musical”, emitido en directo todos los días laborables desde los estudios de Radio Caracas Televisión, en la esquina de Bárcenas a Río, en pleno centro de la capital. Producido por el margariteño Chelique Sarabia, autor del famosísimo tema Ansiedad -que popularizó internacionalmente Nat `King´ Cole en 1959-, y conducido por Alfredo José Mena.

En “Club musical” tocaban frente al público grupos venezolanos, y algún que otro extranjero, como The Trashmen, última de las grandes bandas de música surf, que había llegado al país para promocionar su gran éxito El pájaro bañista (Surfin´ bird, 1964). La enorme repercusión que tuvo este programa entre la juventud moderna venezolana animó a otras cadenas privadas a emitir los suyos, y así el virus del rock comenzó a extenderse con mayor profusión. La presentación de The American Beetles, -un remedo yanqui, sin gracia, de los auténticos Beatles-, en el teatro París, contribuyó a echar aún más leña al fuego.

Naturalmente, la música que escuchaba el público mayoritario no era la de los “conjuntos beat”, sino guarachas, cumbias, merengues y merecumbés, entremezclados con boleros de cantantes como el puertorriqueño Daniel Santos, o del marabino Felipe Pirela, antiguo vocalista en la orquesta de Billo Frómeta, un músico y director dominicano que ensambló La Billo´s Caracas Boys en 1940. La Billo´s era junto a Los Melódicos, del director Renato Capriles -con la cantante cubana Emilita Dago-, una de las orquestas de baile venezolanas más populares y solicitadas del Caribe. Pirela, sin duda un gran cantante, murió asesinado en un asunto turbio en Puerto Rico. Su sustituto en La Billo´s fue José Luis Rodríguez “El Puma”, excomponente del quinteto vocal Los Zeppy.



Los Supersónicos en "Club Musical". 1964. 
(Foto: Salvador Domínguez)


El béisbol, deporte rey, presentaba rutilantes estrellas locales, como Luis “Camaleón” García, Luisito Aparicio y Víctor Davalillo. Los tres habían dado el “gran salto”, jugando en las Grandes Ligas de los EE UU, pero durante la temporada invernal disfrutábamos viéndolos batear hits y robar bases con sus respectivos equipos criollos: Magallanes, Tiburones de La Guaira y Leones del Caracas.

En la próspera Venezuela de los años cincuenta y sesenta regalar elepés por cumpleaños y Navidades era moneda corriente, por lo que el mercado consumista daba para todos los gustos. Además, podías comprar con suma facilidad discos importados de EE UU (en Don Disco, en la avenida Urdaneta y en Chacaito) y por un precio bastante asequible, lo que hizo que la industria discográfica nacional apostase por nuevas bandas de música beat. Así triunfaron Los Supersónicos, Los Impala, Los Dangers, Los Claners, Los Holidays, y más tarde Los Darts, Los Memphis y Los 007, que fueron los grupos venezolanos más destacados de los años sesenta.



Surf con Los Supersónicos (Souvenir, 1964)



Los Impala (Velvet, 1964)



Los Dangers, los ases del sourf  (Velvet, 1964)



Los Holiday´s (Discomoda, 1966)



Para la gente joven  (Philips, 1966)


Al llegar 1966 un aluvión de conjuntos beat, más o menos profesionales, con o sin disco publicado, formaban parte ya del panorama musical nacional. Aparte de los antes citados, sobresalían Homer & The Dont´s -liderados por el guitarrista Stephen Shook, en 1966 publicaron un homónimo álbum cantado en inglés-, Los Blonder´s -de Maracaibo-, Los Barracudas -eran casi unos niños-, Los Bonnevilles -de La Florida-, Los Primitivos -de La California, junto al aeropuerto de La Carlota (hoy Francisco de Miranda)-, Los Intocables -de La Pastora- y Las Aves Tronadoras, un quinteto femenino dirigido por su cantante y guitarrista Wendy Hawkinson, una adolescente tan atractiva que cada vez que la veía me daba un vuelco el corazón.

Todas estas agrupaciones, y muchas otras no mencionadas aquí, solían tocar en colegios, fiestas privadas, discotecas (como El Hipopótamo, en Los Palos Grandes; La Haya, en San Bernardino; y el Hipocampo, en el Centro Comercial Chacaito), pistas de baile en hoteles (en Puerto Azul y Naiguatá), y en Mi Vaca y Yo, un inclasificable local en la antigua carretera de Caracas a Baruta.

Es entonces cuando entra en escena una nueva generación de disc jockeys de radio y presentadores de televisión, que programan una música de mayor actualidad y rompen con el prototipo de locutor conocido hasta entonces, tanto en su manera de hablar, mucho más desenfadada, coloquial y bacilona, como de vestir. Personajes como Napoleón Bravo, José Pérez Meléndez y Cappy Donzella nos mantenían informados de cuanto acontecía en el inmenso universo del pop&rock internacional y nacional, descubriéndonos a una serie de grupos que no tardarían en inscribir sus nombres en la historia de la música popular del siglo XX.



Los Supersónicos tocando en Sabana Grande. 1965. 
(Foto: Discos Souvenir)



La febril hiperactividad rockera caraqueña fue en aumento en 1967, cuando de manera continuada empezaron a tocar grupos en Sabana Grande, en plena calle -Los Supersónicos habían sido los primeros en hacerlo, en 1965-, mientras la gente bailaba apiñada o se caía a “coñazos” al borde del coma etílico; y alcanzó su cénit con la celebración de los festivales Pop and Op -organizados por el disc jockey Napoleón Bravo- y las Mermeladas, o jam sessions, celebradas en el Teatro Caracas, en la parroquia de La Candelaria.

Ahora bien, lo que verdaderamente dejó asombrada a toda la juventud venezolana fueron las llamadas Experiencias Psicotomiméticas, unos happenings organizados y presentados por el disc jockey Cappy Donzella en los que participaban grupos y solistas modernos acompañados por la Orquesta Venezuela Pop, un impresionante ensamble de 30 músicos dirigido por Jesús Ignacio Pérez Perazzo.



Viva una experiencia psicotomimética  (Souvenir, 1968)


Para que el impacto visual fuese completo y el público alucinase en colores, la música venía acompañada de efectos especiales nunca antes vistos en el país (hielo seco, juegos de luces, proyecciones sobre pantallas, etc.), en la línea de los que se utilizaban en el Fillmore West, de San Francisco, y en el club UFO de Londres, santuarios universales de la psicodelia y el flower power. El esfuerzo del equipo de producción que llevó a cabo aquellas Experiencias Psicotomiméticas es digno de admiración, pues debió de ser titánico. No eran unos profesionales del showbiz, como Bill Graham o Joe Boyd, ni disponían de los medios técnicos adecuados para llevar adelante un proyecto tan ambicioso, pero agudizaron su inventiva y la cosa funcionó.



The Horsebreakers, mi primer grupo. Caracas, 1966. 
(Foto: Raquel Goltzer)


En 1968 el guitarrista Adib Casta (exClaners) montó un nuevo grupo, que bautizó como Ladies W.C. Escribían su propio repertorio, eran el paradigma de la técnica, y perfectamente, de haber vivido en el San Francisco de 1967, podrían haber sido uno de los grandes exponentes del acid rock de la Costa Oeste norteamericana. Fue, sin duda, el primer grupo serio que tuvo Venezuela. Tomaron el relevo creativo de Los Impala y Los Holiday´s y lo fijaron en plena era flower-power. Con la aparición de Ladies W.C., aumentó considerablemente el nivel técnico de los músicos de rock en Venezuela. Fue una época en la que había que estar orgullosos de los carajitos de la cantera.



Ladies W.C. (Souvenir, 1968)


Los guitarristas de rock más trascendentes de aquel tiempo en Venezuela fueron, para mi gusto, Franklin Holland (Holiday´s), Adib Casta (Claners, Ladies W.C.), Álvaro Falcón (The Love Depression), Pablo Manavello (Memphis, Claners, Sangre) y Joseito Romero (LSD, Tsee Mud, Bacro), que pusieron su sentimiento criollo a un rock-blues de altísima calidad técnica.



The Love Depression (Souvenir, 1968)


Más tarde, en 1970, se celebró un macro festival en el Parque del Este en el que participaron la inmensa mayoría de grupos locales de aquel momento, pero el evento terminó con la Guardia Nacional disparando indiscriminadamente a los pobres asistentes que, por cierto, llevaban cada uno una flor en la mano. Para la juventud venezolana debió ser muy duro dejar de lado su innato carácter provocador y peleador y transmutarse en mansos “niños de las flores”. La impulsiva viveza criolla había sido reemplazada por una insulsa parodia pacifista del Flower Power gringo, pero las modas siempre mandan y ... ya se sabe.

Después de aquel movidón en el Parque del Este se programaron más conciertos, al estilo del de Woodstock, en la localidad costera de Macuto, y en Maracaibo, en el aeropuerto Grano de Oro. Aquello era ya en plena era post hippie. También hubo otro sonado festival en la frontera con Colombia, en el que casi todos los presentes consumieron una extraña especie de hongos alucinógenos. Finalmente, los espectadores retornaron sanos y salvos a sus respectivos hogares, aunque no pudieron evitar que sus padres los obligaran a visitar al psiquiatra. Para entonces, nuevos maníacos de las ondas radiofónicas, como Alfredo Escalante e Iván Loscher, habían tomado el relevo de sus atrevidos predecesores.

Gracias a la labor de despegue de todas estas agrupaciones mencionadas, y a muchas otras omitidas, a principios de los años setenta despuntaron nuevos exponentes nacionales de muchísima calidad y talento, como The Gerry Weil Band -un sensacional teclista, inmerso en el jazz rock-, White Sky Meditation, La Fe Perdida, Pan, Tsee Mud,  Bacro, El Zigui, Pastel de Gente y Syma. 



* DESDE 1958 HASTA 1964 EL PRESIDENTE DE VENEZUELA FUE RÓMULO BETANCOURT, DEL PARTIDO ACCIÓN DEMOCRÁTICA. EN 1964 FUE ELEGIDO RAÚL LEONI, DEL MISMO PARTIDO, Y EN 1969 EL DEMÓCRATA-CRISTIANO RAFAEL CALDERA, DE COPEI.

* EN EL VERANO DE 1964, EL ESTRENO DE LA PELÍCULA DE LOS BEATLES, A HARD DAY´S NIGHT, IMPULSA AÚN MÁS LA PROLIFERACIÓN DE CONJUNTOS BEAT EN VENEZUELA.

* DURANTE 1965, RADIO CARACAS TELEVISIÓN PROGRAMA TODOS LOS DOMINGOS A LAS 18:30 HORAS EL MUSICAL TELEVISIVO “SHINDIG”, DE LA CADENA NORTEAMERICANA ABC, EN EL QUE APARECEN THE DAVE CLARK FIVE, HERMAN´S HERMITS, GERRY AND THE PACEMAKERS, THE KINKS, MANFRED MANN, THE ROLLING STONES, THE BEACH BOYS, THE YARDBIRDS, THE ANIMALS Y OTROS GRUPOS DE ACTUALIDAD.

* EN 1965, VENEVISIÓN, LA CADENA RIVAL DE RADIO CARACAS TELEVISIÓN, EMITE UNA VERSIÓN EN CLAVE VENEZOLANA DE “EL CLUB DEL CLAN”, PRESENTADA POR LOS “BROTHERS” RICHARD HERD Y JOSÉ HERNÁNDEZ, Y LA “PAVITA” ROSARIO PRIETO, MISS TELEVISIÓN 1965. EN EL PROGRAMA ACTÚAN EN VIVO LOS HOLIDAY´S, LOS CLANERS, HOMER AND THE DONT´S, LOS BONNEVILLES, LOS DARTS, LOS 007 Y OTRAS AGRUPACIONES NACIONALES.

* EN 1965, EL CANAL 13 DE TELEVISIÓN EMITE EL PROGRAMA “HOLLYWOOD A GO GO”, DE PRODUCCIÓN ESTADOUNIDENSE, EN EL QUE APARECEN LOS GRUPOS ANGLOSAJONES MÁS REPRESENTATIVOS DEL MOMENTO.

* A COMIENZOS DE 1967 EL CANAL 8 COMIENZA A EMITIR LA SERIE DE TELEVISIÓN ESTADOUNIDENSE “THE MONKEES”, CREADA POR LOS PRODUCTORES BOB RAFELSON Y BERT SCHNEIDER, A CUYO CASTING PARA ELEGIR PROTAGONISTAS ACUDIERON MÁS DE 500 ASPIRANTES. LA SERIE, UNA COPIA DE LOS LARGOMETRAJES DE THE BEATLES, OBTUVO UN FORMIDABLE ÉXITO INTERNACIONAL, Y EL PRIMER ÁLBUM DEL GRUPO SOBREPASÓ EL MILLÓN DE EJEMPLARES VENDIDOS, PERO EL INVENTO SE VINO ABAJO AL DESCUBRIRSE QUE SUS CUATRO INTEGRANTES NO TOCABAN EN LAS GRABACIONES, SINO QUE LO HACÍAN CUALIFICADOS MÚSICOS DE SESIÓN.

* EL PRESENTADOR Y PRODUCTOR DE TELEVISIÓN RENNY OTTOLINA DESAPARECIÓ CON SU AVIONETA GESSNA 310 EL JUEVES 16 DE MARZO DE 1978, POCO DESPUÉS DE ANUNCIAR SU PROPÓSITO DE POSTULARSE COMO CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE VENEZUELA. TENÍA 49 AÑOS. EN EL ACCIDENTE SE CREYÓ VER UNA MANO NEGRA.

Esta historia está tomada íntegramente del libro de Salvador Domínguez: 


© del texto: Salvador Domínguez 
Testimonios originales y protegidos legalmente. 
© de las fotografías reservado a sus autores y/o a los propietarios de los archivos.


Bienvenido Mr. Rock: Colombia

Colombia. Rock en los 60
En septiembre de 1965 llegué a Santa Fe de Bogotá. La ciudad, fundada en 1538 por Gonzalo Jiménez de Quesada al pie de los cerros Montserrate y Guadalupe, y atravesada por cuatro ríos que la dividían en nueve parroquias, bullía al ritmo de los boleros y las cumbias de los combos locales.

En Bogotá, frente al hotel Continental. 1965.  
(Foto: Salvador Domínguez padre)


En la radio, la Cadena Caracol (Cadena Radial Colombiana), la más poderosa del país, no emitía prácticamente música moderna, pero su asociada Radio 15 se hacía eco de los primeros conjuntos beat que iban surgiendo, tanto nacionales como internacionales. En televisión podías sintonizar “El club del clan”  versión colombiana presentada por los hermanos Eduardo y Álvaro Sarmiento-, y los musicales de Carlos Pinzón (“Hit parade”) y de Alfonso Lizarazo (“Estudio 15”), pero había poco más.

Tampoco visitaban el país agrupaciones extranjeras, ni las nacionales salían fuera de él. Claro que esta impresión mía sobre la escasez de propuestas rockeras se debía al hecho de que aterrizaba en Bogotá procedente de Madrid y de Caracas, ciudades en las que la música beat -y el boyante negocio que de ella se derivaba- estaba mucho más presente, aunque no por ello fuese aceptada por la gran masa social.

Desde mediados de los años cincuenta, el rock había hecho acto de presencia en Colombia, pero se trataba de un fenómeno meramente testimonial en un momento político en el que los militares dirigían el Gobierno; una incorrección democrática que se subsanó en 1958, cuando los liberales y conservadores formaron un Frente Nacional para turnarse pacíficamente en el ejercicio del poder. A comienzos de los años sesenta apareció la primera banda rocanrolera colombiana: Los Danger Twist, de Bogotá, que recibieron el apoyo incondicional de jóvenes y atrevidos disc jockeys de radio, como Jimmy Reisback y Carlos Pinzón, de la emisora Nuevo Mundo, futura Cadena Caracol.






En 1964, con la irrupción global del fenómeno de The Beatles, comenzaron a despuntar bandas como Los Speakers, Los Flippers, Los Ampex y Los Young Beats, de Bogotá; Los Yetis, que provenían de Medellín, y Los Monstruos, cuya base de operaciones estaba localizada en Cali. Los primeros conciertos de grupos modernos que se celebraron en Bogotá tuvieron lugar en el Teatro de la Comedia, y en discotecas como La Bomba -en la calle 60, en el barrio de Chapinero- y El Diábolo, que ofrecieron una magnífica cobertura a las primitivas agrupaciones rockeras de ese país y colaboraron a extender entre el público el gusto por el novedoso pop&rock, que entraba como un tornado procedente del Reino Unido y Estados Unidos.


 Los Ampex en "La Bomba". Calle 60, Bogotá. 



Nadaísmo a go-go. Publicado por el sello Munster en 2009 



Speakers (Bambuco, 1967)


Psycodelicias. Los Flippers (Codiscos, 1967)



Pero tendría que ser una multinacional dedicada a la producción de productos lácteos, y sus derivados, la que diese el empuje definitivo a la movida beat, go-go, ye-yé, o como quisiera llamarse, y propagarla a toda la nación por medio de una gira denominada “Milo A Go-Go”, que llegó a todas y cada una de las principales ciudades de la extensa geografía de la antigua Nueva Granada (Pereira, Popayán, Barranquilla, Medellín, Tunja, Manizales ...), llenando polideportivos y plazas de toros, y congregando más de 10.000 personas por show. Aquella turné no sólo fue un certero golpe de marketing para la empresa patrocinadora (Leche Milo, de Nestle), pues el fenómeno mediático de los grupos había alcanzado ya unas proporciones inimaginables, sino que también lanzó al estrellato masivo a Los Speakers -quienes iban como cabezas del cartel-, a cantantes modernos, como Óscar Golden y Harold (Orozco), acompañados por Los Ampex; y a un quinteto femenino de muy buen ver: Las Chicas Go-Go.



The Speakers en la gira "Milo A Go-Go". 1966. 







Sin embargo, y pese a los importantes logros acumulados, no se puede hablar de rock colombiano como tal hasta 1967, ó 1968, cuando éste cobró un mayor peso específico a consecuencia de la psicodelia, el flower power, los hippies, y la cultura de las drogas, lo cual indujo a los poderes más oscurantistas a intentar ponerle freno, no fuera a ser que la cosa se saliera de madre, dada la proliferación de movimientos estudiantiles de izquierdas y la alta tensión político- social subyacente. Bajo ese caldo de cultivo germinaron nuevas formaciones, como Café Amargo, Aeda, Hope, Caja de Pandora, Gran Sociedad del Estado -reunidos en comuna bajo la pancarta “Colinoxunidos”-, Terrón de Sueños, y Transportes Pesados de Colombia, que tuvieron gran eco en las páginas del periódico musical Olvídate, dirigido por Manuel Quinto.


Terrón de Sueños en Pereira, Risaralda, Colombia. 



El primer concierto al aire libre que se celebró en Colombia fue en el Parque de la 60, en Bogotá, y participaron las bandas más relevantes de la capital, si bien, hacia la mitad del mismo, la policía llegó, insultó, machacó y detuvo a todo melenudo viviente, suspendiéndose el evento por falta de músicos y espectadores. ¿Dónde estaban?: esposados en furgones celulares con destino a la prefectura más lejana. Y es que cuando uno cabalga en la cola del tigre no tiene derecho a quejarse ... m´hijito.

Otro memorable acontecimiento fue el Festival de la Vida, que duró dos días seguidos y aglutinó grupos de todo el país en pleno corazón de la ciudad, junto a la plaza de toros de La Santamaría. Por esos días aparecieron Génesis, cuya inventiva les llevó a mezclar el rock con música autóctona, tal y como hacían Los Jaivas en Chile. Los textos de canciones como Don Simón, denotaban compromiso social y simpatía hacia los sectores de población más humildes; así, resulta pintoresco que su principal éxito fuese Cómo decirte que te amo, una versión del muy conocido How can I tell you, del griego Cat Stevens, que aparecía en la cara B del disco.

El vaporoso glam rock tuvo también una magnífica representación colombiana con el baterista Billy Murcia, que vivía en el Bowery, un barrio neoyorquino, y en 1971 entró a tocar con The New York Dolls. Billy murió asfixiado en Londres el 6 de noviembre de 1972, cuando una groupie estúpida vertió café por su garganta mientras dormía plácidamente en la habitación del hotel. Ésa era una versión del óbito. La otra: sobredosis de heroína. El que lea estas líneas puede creer lo que quiera.




Ya en los setenta nos encontramos con grandes conciertos por toda la nación: el monumental Festival de Ancón (en Medellín, tres días de duración) -motivó airadas quejas de grupos de padres, de educadores, y del arzobispo de la ciudad, que dijo que “si hubiera sabido a tiempo que se pensaba llevar a cabo tan escandaloso programa lo hubiera impedido”-, Festival de Yumbo, Festival de Pedregal (en Cali, tres días), y otros en localidades como Melgar, Bosa, Pereira, Manizales, Cúcuta, Cartagena de Indias y Barranquilla. Asimismo, el TPB (Teatro Popular de Bogotá) abría sus puertas al rock, programando conciertos semanales, que también se prodigaron en el teatro Jorge Eliécer -el antiguo teatro Colombia, de gran tradición rocanrolera desde 1959-, y en la sala Apocalipsis.

Bogotá seguía siendo un vivero inagotable de nuevos grupos, como La Banda del Marciano, La Planta, Belcebú, Limón y Medio, Fuente de Soda, y La Banda Nueva (con Orlando Betancur, Juan Carrillo, Gustavo Cáceres y Jaime Córdoba). Entretanto, en otras ciudades se extendía la plaga de bandas rockeras: Concha de Coco (de Cartagena), Dacarett Blues Band (Barranquilla), El Grifo (Cali), y La Banda del Mico (Bucaramanga).

Radio 15, una emisora fundada en 1963 por Carlos Pinzón -después tomaría las riendas de la misma Alfonso Lizarazo- fue la única emisora de Bogotá que participó activamente en el desarrollo del rock colombiano de los años sesenta y comienzos de los setenta. Sus ondas lanzaron a la primera línea de popularidad a las bandas pioneras, y después, pasado el sarampión de los conjuntos beat, propagaron canciones como Don Simón, de Génesis; La G-latina, de Gran Sociedad del Estado, y Sonata # 7 a la revolución, de Malanga.



Chucho Merchán, Álvaro Galvis  y Alexei Restrepo. 
Malanga. Plaza Bolívar, Bogotá, 1972. 
(Foto: Archivo de Álvaro Galvis) 




* LA PRIMERA EMISORA DE RADIO QUE HUBO EN COLOMBIA FUE “LA VOZ DE BARRANQUILLA”, INAUGURADA EL 8 DE DICIEMBRE DE 1929.

* EN COLOMBIA NO FUE CONCEDIDO EL DERECHO AL VOTO A LAS MUJERES HASTA 1955.

* ENTRE 1966 Y 1970 EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FUE EL LIBERAL CARLOS LLERAS RESTREPO. LAS ELECCIONES DE 1970 DIERON EL TRIUNFO AL CONSERVADOR MIGUEL PASTRANA.

* CARLOS PINZÓN FUE DIRECTOR DE LA CADENA CARACOL, Y PRESENTADOR DE LOS PROGRAMAS DE TELEVISIÓN “HIT PARADE”, “LOS DOMINGOS CIRCULARES” Y DE LOS POPULARES “TELETONES”.

* EN 1998 ALFONSO LIZARAZO FUE ELEGIDO SENADOR DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA. COMPLETÓ SU PERÍODO POLÍTICO EN 2002.


Esta historia está tomada íntegramente del libro de Salvador Domínguez: 


© del texto: Salvador Domínguez 
Testimonios originales y protegidos legalmente. 
© de las fotografías reservado a sus autores y/o a los propietarios de los archivos gráficos.


10 comentarios:

  1. Amigo Salvador,

    gracias de corazón por esta hermosa reseña sobre los inicios y evolución del Rock And Roll en Venezuela, 100% veraz y matizada con tu propia experiencia en Caracas; es un orgullo saber que estuviste entre nosotros y que fuiste protagonista de la época más prolifica y brillante de nuestro Rock, una parte de nuestra historia que las nuevas generaciones desconocen. Eres además de un estupendo músico un excelente cronista. Saludos y éxitos en todo lo que emprendas, amigo...

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  2. Hola!

    Gracias por esa estupenda reseña sobre los primeros pasos del rock colombiano!!!!!!!!!

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  3. Salvador como decimos los venezolanos: Te la comiste con este material! Felicitaciones y me gustaria invitarte a la pagina de facebook Caracas en Retrospectiva. Alli se publico tu foto en el centro de Caracas en 1958 [obviamente tu blog como fuente fue mencionado, por eso llegue aqui], la cual en lo personal ha sido una maravillosa experiencia ya que yo trabaje cerca de ese lugar por varios años.

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  4. La direccion de la pagina de facebook que te mencione e esta: https://www.facebook.com/pages/CARACAS-en-Retrospectiva/19122052210

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  5. Gracias, Unknown, ya he visto la página Caracas en Retrospectiva, y me parece fantástica. UN ABRAZO GRANDE, MI LLAVE ...

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  7. Tremenda reseña, gracias por traernos tan gratos recuerdos de nuestra adolescencia.Suerte

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  8. Buena las reseña sobre los primeros grupos del Rock en Venezuela. Pero quien la hizo no esta muy bien informado de l grupo Dr Rock femenino LAS AVES TRONADORAS, PRIMERO EN VENRZUELA Y EN IBEROAMERICA, su directora y fundadora fue Maria Antonieta Herrera, guitarra líder su hermana Gisela Herrera, guitarra acompañante Wendy baterista Egdalia Cepeda (qdp). Y la ultima en integrarse Helma Swart en el teclado. Esta fuente quien da ellos datos y biografía lo podrán leer. en la Historia del Rock en Venezuela Años 60 -70. Su autor Edieo Piña. Y este párrafo escrito por Maria Antonieta Herrera; simplemente aclarando lo que un día fueron las Pioneras del Rock en Venezuela. (Al Cesar lo que es del Cesar)...

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  9. Buena reseña de esa época que muchos olvidaron, me impresionó las fotos de los programas de TV, lástima que no hay filmografía de dichos programas gracias a la indolencia de esas cadenas, pero siempre hay alguien por ahi que todavia condervan esos recuerdos, saludos

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