La censura durante la Gran Depresión 1929-1939

Salvador Domínguez 

Las asociaciones moralistas
Como suele ocurrir en horas bajas y de descontento, con la llegada de la Depresión los grupos más conservadores del país aprovecharon para poner punto final al clima de apertura que había imperado durante los años veinte, y se entró en una etapa en que la censura y el puritanismo más tonto camparon a sus anchas.




Tolerancia sexual en los años 20. 


Los estudios cinematográficos sufrieron las consecuencias directas de los vetos de una infausta asociación católica, la Liga de la Decencia (Catholic Legion of Decency), y hubieron de imponer su propia autocensura para poder seguir adelante con su negocio.

Estas restricciones, relativas no sólo a la moral sexual, sino también a la social, la política y la racial, hizo que los guionistas y realizadores cinematográficos se viesen obligados a agudizar su ingenio a la hora de plasmar sus ideas, que es lo que hay que hacer cuando la libertad de expresión brilla por su ausencia. 

Por otro lado, en los estados del Sur, los protestantes más conservadores, una bolsa social definida con las siglas WASP (White Anglo Saxon Protestant: Blanco Anglosajón Protestante), impusieron sus propios códigos de censura, cortando cualquier escena en la que apareciese un negro. A juzgar por las producciones de Hollywood de los años treinta, uno nunca llegaría a sospechar que Estados Unidos era un país con varios millones de habitantes de raza negra. 

En cuanto a la música, las mencionadas asociaciones moralistas no debieron enterarse del significado ulterior de títulos tan explícitos como If you´re a viper (Si eres un porrero), Reefer man (El hombre de la hierba), The stuff is here (La droga está aquí), Jerry the junker (Jerry el adicto), Feelin´ high and happy (Me siento colocado y feliz), When I get low, I get high (Cuando me deprimo, me coloco),  Reefer head woman (La marihuanera) y Cocaine habit blues (El blues del enganche a la cocaína), temas alusivos a las drogas, que interpretaron muchos de los más populares artistas de jazz y de blues de los años treinta. 


If you´re a viper. Rosetta Howard & The Harlem Hamfats



 Reefer manCab Calloway & His Orchestra



The stuff here. Georgia White



Jerry the junker. Clarence Williams



Feelin´ high and happy. Hot Lips Page 



When I get low, I get high. Chick Webbs & His Orchestra, with Ella Fitzgerald 



Reefer head woman. Jazz Gillum



Cocaine habit blues. Memphis Jug Band



Dope head blues. Victoria Spivey & Lonnie Johnson



The weed smoker's dream. Harlem Hamfats



Fixin´to die blues. Bukka White



Here comes the man with the jive. Stuff Smith & His Onyx Club Boys



Viper mad. Sidney Bechet, con Noble Sissle's Swingers



Knockin' myself out. Big Bill Broonzy y Jean Brady



I 'm gonna get high. Tampa Red & The Chicago Five



Jack I´m mellow. Trixie Smith



Cocaine blues. Luke Jordan



The man from Harlem. Cab Calloway & His Orchestra




The man from Harlem. Cab Calloway & His Orchestra
(Brunswick, 1932)

It was up at Mike's the other night, 
There was really quite a sight, 
Gather round, folks, while I give you all the lowdown. 

Tables were filled with gaudy frails, 
Chewing on their fingernails; 
They were waiting for the man from Harlem. 

Drinks were served six bits a throw, 
Things were moving kind of slow, 
Everybody's nerves were getting jumpy. 

All at once the room was still, 
Men forgot all about their bill, 
Who should enter but the man from Harlem. 

Everybody rolled their eyes, 
Women starting heaving sighs, 
Someone hollered, "Music, lights and gin," 

Everybody cleared a space, 
They had big, broad smiles on every face, 
How they all loved to see the man from Harlem. 

When he started in to step 
He filled everyone with plenty pep, 
He twitched and squirmed; it just was a dirty shame. 

Everyone was in a daze, 
Women watched him with amaze, 
Each one said she'd have the man from Harlem. 

He looked over in the corner, 
And saw a couple of frails and they sure did look kinda low. 
Another cat walked up, and said to the man from Harlem, 
"Go over there and see what's the matter with them girls." 
And they said, "I'm kinda low." 
And he said, "I've got just what you need: 
Come on, sisters, light up on these weeds and get high and forget about everything."



El Buró Federal de Narcóticos
Coincidiendo con la llegada de la Depresión, el Gobierno de Estados Unidos impulsó una dura campaña para erradicar el consumo de marihuana, pero introduciendo un sonrojante componente de racismo, como se desprende de estas chocantes manifestaciones de Harry J. Aslinger, alto comisionado del Buró Federal de Narcóticos (Federal Bureau of Narcotics): “La hierba hace creer a los oscuritos que son iguales a los blancos” (“Reefer makes darkies think they´re as good as white men”), echándole la culpa del problema a “los mexicanos e hispanos que la introducen en nuestro país”. Sobran comentarios ...


* JULIO DE 1930: LOUIS ARMSTRONG ES DETENIDO POR POLICÍAS DE PAISANO EN EL APARCAMIENTO DEL SEBASTIAN COTTON CLUB, UN LUJOSO LOCAL DE CULVER CITY (CALIFORNIA) -EN CIERTO MODO, UNA RÉPLICA DEL FAMOSO COTTON CLUB DE NUEVA YORK-, MIENTRAS SE FUMA UN CIGARRILLO DE MARIHUANA CON EL BATERISTA VIC BERTON. POR ESTE DELITO PASA 9 DÍAS EN LA CÁRCEL. 


Louis Armstrong y su orquesta, en el club de Frank Sebastian. Culver City, 1930



* NUEVA YORK, SEPTIEMBRE DE 1930: SE CONCLUYE EL EDIFICIO CHRYSLER, UN RASCACIELOS, DE ESTILO ART DÉCO, OBRA DEL ARQUITECTO WILLIAM VAN ALEN, POR ENCARGO DE WALTER P. CHRYSLER.  DURANTE UNOS MESES SERÁ EL EDIFICIO MÁS ALTO DEL MUNDO, HASTA LA INAUGURACIÓN DEL EDIFICIO EMPIRE STATE, QUE LO SOBREPASARÁ EN 62 METROS. 

Una de las gárgolas del Edificio Chrysler. Al fondo, a la izquierda, se divisa 
el Empire State  (Foto: Bettmann/Corbis)


* NUEVA YORK, MAYO DE 1931: EL PRESIDENTE HERBERT C. HOOVER INAUGURA EL EDIFICIO EMPIRE STATE. CON SUS 381 METROS DE ALTURA Y 102 PISOS, SE CONVIERTE EN EL EDIFICIO MÁS ALTO DEL MUNDO, DESPLAZANDO EN EL TÍTULO AL CERCANO EDIFICIO CHRYSLER, DE 319 METROS.

CONSTRUIDO, EN EL TIEMPO RÉCORD DE 410 DÍAS POR LOS ARQUITECTOS SHREVE, LAMB Y HARMON, EL EMPIRE STATE ES UN EJEMPLO DE LOS RASCACIELOS SURGIDOS EN EL CLIMA DE OPTIMISMO PREVIO AL PERÍODO DE AUSTERIDAD IMPUESTO POR LA GRAN DEPRESIÓN, POR LO QUE SUS OFICINAS PERMANECERÁN VACÍAS DURANTE VARIOS AÑOS. 
SU ESTRUCTURA ES DE ACERO Y SUS ELEMENTOS DECORATIVOS DE ESTILO ART DÉCO.


El Edificio Empire State. A la derecha se divisa el Edificio Chrysler.
(Foto: Lewis Hine)


* ESTADOS UNIDOS, VIERNES 25 DE MARZO DE 1932: ESTRENO EN NUEVA YORK DE LA PELÍCULA TARZÁN, EL HOMBRE MONO (TARZAN THE APE MAN, W.S. VAN DYKE, 1932), DE LA METRO GOLDWYN MAYER, BASADA EN LA FAMOSA NOVELA DE EDGAR RICE BURROUGHS.

ESTÁ PROTAGONIZADA POR EL CAMPEÓN OLÍMPICO DE NATACIÓN JOHNNY WEISSMULLER (TARZÁN), LA ACTRIZ MAUREEN O'SULLIVAN (JANE) Y LA MONA CHEETAH. LA ESCASA INDUMENTARIA DE LA SEÑORITA O´SULLIVAN DESATA CRÍTICAS AIRADAS POR PARTE DE LAS ASOCIACIONES MORALISTAS DEL PAÍS. 
LO MISMO OCURRE CON VARIAS ESCENAS DE KING KONG (MERIAN C. COOPER, 1933), EL PRODIGIOSO FILME DE TRUCAJE DE LA RKO. 


Johnny Weissmuller & Maureen O'Sullivan. (Foto: MGM)


King Kong (Merian C. Cooper, 1933)





Llega la censura: El Código Hays
La brutal recesión económica hizo que Hollywood echara mano del escapismo y del sensacionalismo para llenar las salas de cine. 

Ante las insistentes reclamaciones de la Iglesia y de asociaciones ultra católicas, como la mencionada Liga de la Decencia, se establecieron códigos de conducta predeterminados, que se resumieron en el llamado Production Code, o Código de Producción, conocido también con el nombre de Código Hays, en alusión a Will H. Hays, director de la Asociación de Productores y Distribuidores de Películas (The Motion Pictures Producers and Distribuitors Association).


Will Hayes, en el centro de la imagen, acompañado por la señora Hayes, 
las actrices Norma Shearer y Marion Davis, y el productor Irving Thalberg 
(Foto: Archivo Wildguitar)



El Código Hays fue redactado por un sacerdote jesuita, el padre Daniel A. Lord, y adoptado en 1930, pero no se puso en práctica hasta 1934, después de que las asociaciones católicas ejerciesen un feroz boicot a cualquier película que consideraran “indecente”. 

De entre un montón de ellas hubo tres que se llevaron la palma. Una de la Metro Goldyn Mayer: Red headed woman (La pelirroja, Jack Conway, 1933), con Jean Harlow. Otra de la Paramount: I´m not angel (No soy un ángel, Wesley Ruggles, 1933), con Mae West. Y otra de la Warner: Baby face (Cara de niña, Alfred E. Green, 1933), con Barbara Stanwyck.


Red headed woman (Jack Conway, 1933)

I'm no angel (Wesley Ruggles, 1933)

Baby face (Alfred E. Green, 1933)



Los papeles que en sus respectivas películas representaron estas tres estrellas cinematográficas -dos emergentes: Harlow y Stanwick, y otra ya de vuelta: West-, causaron tal escándalo y estupefacción que aceleraron la implantación del dichoso Código, que se mantuvo vigente hasta 1967, cuando el negocio cinematográfico cayó en picada en los Estados Unidos, y la 'Edad de Oro' de Hollywood era ya un deslucido fotograma del pasado.


* LA PRIMERA PELÍCULA PORNO DE LA QUE SE TIENE NOTICIA FUE FILMADA EN 1915, EN LOS ESTADOS UNIDOS. SU TÍTULO ERA FREE RIDE, Y SE CALCULA QUE FUE VISTA POR MÁS DE DOS MILLONES DE HOMBRES DURANTE LA I GUERRA MUNDIAL.


* EN 1931, WILL H. HAYS CONTRATA A JOSEPH I. BREEN, UN ANTIGUO PERIODISTA, DIPLOMÁTICO, E IMPULSOR DEL INTERNATIONAL EUCHARISTIC CONGRESS (CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL) -CELEBRADO EN CHICAGO EN 1926-, CON EL FIN DE CALMAR A LAS LIGAS CATÓLICAS EN SU CRUZADA CONTRA LAS PELÍCULAS CONSIDERADAS “APARTADAS DE LA DECENCIA CRISTIANA”.


BREEN, UN FERVIENTE CATÓLICO QUE DEFINE SU TRABAJO DE CENSOR COMO “UNA MISIÓN DE DIOS”, SE CONVERTIRÁ EN EL PRINCIPAL IDEARIO Y REFERENTE MORAL DEL INFAUSTO CÓDIGO DE PRODUCCIÓN, QUE ENTRARÁ EN VIGOR EN 1934. 





Explotation movies
Sensacionalismo, drogas y sexo
A raíz de la implantación efectiva del Código Hays, surgieron una serie de cineastas que, buscando sacar provecho de los temas prohibidos por la censura, y so pretexto de informar a la sociedad sobre los distintos caminos del mal, rodaron películas en las que se advertía al público del peligro de las drogas, enfocando el asunto desde un punto de vista torpe, exagerado y sospechosamente hipócrita.

Lo que pretendían los productores de estos filmes de bajísimo presupuesto, que circulaban bajo distintos títulos y cuyo estilo narrativo era similar al de un documental, no era sino estimular el morbo del espectador, que por el módico precio de 5 centavos asistía impávido a un espectáculo irreal y sensacionalista. 

Las salas en las que se proyectaban estas cintas, en sesiones de doble y triple programación, eran viejos teatros de burlesque reconvertidos en cines, los cuales recibieron el nombre de grindhouse cinemas, cuya traducción al castellano viene a ser algo parecido a cines trituradora.

Palabras como Marihuana, Sexo, Vicio, Lujuria, Orgía, Degeneración, Crimen, Odio, Vergüenza, Alcoholismo, Drogas, Locura y Prostitución aparecían resaltadas en los carteles anunciadores de estas películas, cuyos protagonistas, chicos de lo más normales, se volvían unos maníacos propensos al homicidio, al terrorismo y al suicidio, por el mero hecho de fumarse un cigarrillo de hierba. Las chicas, además de sufrir estas patologías, terminaban prostituyéndose a cambio de un poco de droga. Todo muy ilustrativo ...


















De estos engendros del celuloide, que recibirán el nombre de explotation movies, los más significativos, por lo burdo de sus tramas, fueron Reefer madness (La locura de la hierba, Louis Gasnier, 1936), Marihuana (Dwain Esper, 1936), Assassin of youth (Asesino de la juventud, Elmer Clifton, 1936) y The devil ́s harvest (La cosecha del diablo, Ray Test, 1942), consideradas actualmente obras de culto. 

Los pioneros de este género fueron los directores y productores Dwain Esper y Elmer Clifton, dignos antecesores de Ed Wood, Roger Corman, John Waters, Russ Meyer, Quentin Tarantino y demás iconos del cine de Serie B.




















* DURANTE LOS AÑOS TREINTA Y CUARENTA, COBRA GRAN APOGEO POPULAR LA PRENSA AMARILLA NORTEAMERICANA. EL DIARIO SENSACIONALISTA NEW YORK DAILY NEWS SE CONVIERTE EN COMPETENCIA DEL NEW YORK TIMES, UN PERIÓDICO SERIO Y CON ESTILO, PUBLICANDO FOTOS ESCABROSAS, DE SUICIDIOS, ASESINATOS, INCENDIOS, EJECUCIONES Y OTRAS TRAGEDIAS HUMANAS.



LAS VICISITUDES DE ESTOS AGUERRIDOS FOTÓGRAFOS, QUE COBRABAN 1 DÓLAR POR FOTO PUBLICADA, QUEDAN PLASMADAS EN EL FILME EL OJO PÚBLICO (THE PUBLIC EYE, HOWARD FRANKLIN, 1992), PROTAGONIZADA POR JOE PESCI, EN EL PAPEL DE 'ARTIE' BERNSTEIN, UN PERSONAJE INSPIRADO EN EL CÉLEBRE ARTISTA GRÁFICO ARTHUR H. 'WEEGEE' FELLIG (1899-1968).


Foto: Arthur H. 'Weegee' Fellig. 



Canciones de alto contenido sexual
Mientras, entretenidos como estaban, cebándose con el cine, los presuntos defensores de la moralidad tampoco parecieron percatarse del aluvión de canciones de alto contenido sexual que salían al mercado discográfico, algunas tan soeces como Please warm my weiner (Por favor, caliéntame la salchicha), Hot nuts (Almendras calientes), Meat balls (Bolas de carne, o albóndigas), Press my button (Apriétame el botón), My butcher man (Mi carnicero), Banana in your fruitbasket (Una banana en tu cesto de frutas), Milk man blues (El blues del lechero) o Best jockey in town (El mejor jinete de la ciudad). 

Es probable que la razón por la cual ningún segmento fundamentalista puso el grito en el cielo se debiera a que, tanto los artistas que grababan estos temas como el publico que compraba sus discos raciales, eran todos “oscuritos”, y allá se las apañaran entre ellos. Eso sí, más les valía no tocar el asunto del sexo interracial.


Cola para el pan, durante las inundaciones de 1937. Louisville, Kentucky
(Foto: Margaret Bourke-White)



Please, warm my weiner. Bo Carter



Hot nuts. Georgia White



Meat balls. Lil Johnson




Press my button (ring my bell). Lil Johnson & Black Bob



My butcher man. Memphis Minnie




Banana in your fruitbasket. Bo Carter



Milk man blues. Merline Johnson "The Yas Yas girl"



Best jockey in town. Lonnie Johnson 





El blues durante los años de la Depresión
La mayor parte de las producciones discográficas de blues de los años 30 corrieron a cargo de los sellos Okeh, Paramount, Vocalion, Bluebird y Decca. Conozcamos a bote pronto sus respectivas trayectorias. 


OKeh























Sello creado por Otto Heineman, director de la sucursal en Estados Unidos de la discográfica alemana Odeón, quien, en 1916, fundó la empresa General Phonograph Corporation (25 West, 48th Street), contando con su propio estudio de grabación y su planta de prensaje de discos en Nueva York.

Las primeras producciones de OKeh Records iban dirigidas al mercado convencional de la época: canciones populares, piezas bailables y números de vodevil, que era lo que se estilaba. Pero Heineman, como emigrante alemán que era, sabía que existía un inmenso mercado formado por millones de personas llegadas de Europa, así que publicó también discos cantados en alemán, sueco, polaco, checo, y hasta en yiddish, cuyos masters, licenciados por la Odeón alemana, prensaba en su factoría neoyorquina. 

Heineman, al frente de OKeh Records, incidió también en otro mercado que aún no había sido explotado: el afro americano, el cual le reportó grandes beneficios nada más entrar en él. 

En 1920 vendió 200.000 discos de Mamie Smith, la primera intérprete negra en grabar música de blues, y apoyó su éxito discográfico organizándole giras por todo el país, que impulsaron aún más sus ventas, acercándose al millón de copias en 1922. Todo un hito comercial, logrado en base a un buen disco y a una campaña bien planificada. 


Crazy blues (Okeh, 1920), de Mamie Smith, primer gran éxito de los discos raciales





El éxito de Mamie Smith abrió las puertas de la industria discográfica a miles de intérpretes negros, cuyo acceso, hasta entonces y salvo raras excepciones (Bert Williams, Jim Europe y Wilbur Sweatman), había estado vedado para ellos. 

A su vez, alertó de su existencia al resto de discográficas del país, que, de ahora en adelante, habrían de tenerles mucho más en cuenta, al percatarse del filón que suponía dicho mercado. De esta manera, surgieron los primeros discos raciales (en inglés: race records), que era como se denominarían a partir de entonces los discos hechos por y para gente de raza negra.


Anuncio de Okeh Records 


* EN NOVIEMBRE DE 1926, COLUMBIA RECORDS COMPRA LOS DERECHOS DE OKEH RECORDS, QUE DEJARÁ DE FUNCIONAR EN 1935. 

* EN JUNIO DE 1940, LA RADIO CADENA CBS, TRAS HACERSE CON LAS ACCIONES DE LA AMERICAN RECORD CORPORATION, CIERRA EL SELLO VOCALION, CUYAS PRODUCCIONES SALDRÁN A LA VENTA A PARTIR DE ENTONCES CON LA ETIQUETA OKEH, QUE LLEVA EN DESUSO DESDE 1935. ESTA RENOVADA ETAPA DE OKEH CONCLUYE EN 1946, AUNQUE CBS VOLVERÁ A ACTIVARLA ENTRE 1951 Y 1957.





Paramount























Durante los años veinte y buena parte de los treinta, Paramount fue una de las discográficas más importantes a la hora de grabar y promocionar artistas negros de blues, jazz y gospel, algunos tan populares como Ma Rainey y Blind Lemon Jefferson, cuyos discos se vendían por miles entre la comunidad afro americana de las grandes ciudades del Norte. 

También contó con otros nombres no menos selectos: King Oliver, Fletcher Henderson, Louis Armstrong, Lucille Bogan, Ida Cox, Alberta Hunter, Blind Blake, Tommy Johnson, Skip James, Son House, Blind Joe Reynolds, Charley Patton …


Outside woman blues. Blind Joe Reynolds (Paramount, 1929)




I wonder to myself. Tommy Johnson (Paramount, 1929)



Clarksdale moan. Son House (Paramount, 1930)



I´m so glad. Skip James (Paramount, 1931)



Some summer day. Charley Patton (Paramount, 1934)



Paramount anuncia sus discos raciales. 1926. 



Paramount Records echó el cerrojo en 1935, golpeada por la grave recesión económica de los años de la Gran Depresión. Algunos de sus empleados, disgustados por perder su empleo, arrojaron al río Milwaukee los masters de muchas de las grabaciones de archivo, que se perdieron o quedaron inservibles. El resto fue vendido como chatarra por sus propietarios. ¡Vaya desperdicio ...!



Vocalion






















En sus años de apogeo, Vocalion contó con varios de los mejores artistas de jazz: Louis Armstrong, Jimmie Noone, Walter Page´s Blue Devils, los Dixie Syncopators de King Oliver; y las orquestas de Fletcher Henderson, Vincent López, Wingy Manone, Barney Bigard, Sammy Stewart y Sonny Clay. 

A esta lista habría que añadir al pianista Clarence `Pine Top´ Smith, cuyo famoso Boogie woogie (1928) dio la vuelta al mundo, y a dos dúos: Leroy Carr & Scrapper Blackwell, y Tampa Red & Georgia Tom, que vendieron una burrada de discos antes de que concluyera la década de los años veinte.


Pinetop' s Boogie Woogie. Clarence 'Pine Top' Smith (Vocalion, 1928)



How long, how long blues. Leroy Carr & Scrapper Blackwell (Vocalion, 1929)



It's tight like that. Tampa Red & Georgia Tom (Vocalion, 1928)




En 1925, Vocalion era adquirida por la Brunswick-Balke-Collender Company, una firma que, en 1930, vendió los derechos de ésta y de Brunswick Records a la productora cinematográfica Warner Bros., la cual, finalmente, terminaría arrendando las dos marcas a la especuladora American Record Corporation (ARC), discográfica sobre la que ya hemos hablado anteriormente.




Durante el período en que estuvo bajo el control de la ARC, Vocalion llevó a cabo las últimas grabaciones del bluesman Charley Patton -realizadas en 1934, en Nueva York-, y todas las del mítico Robert Johnson, realizadas con una mísera unidad móvil en sendos hoteles de San Antonio y Dallas (Texas). 


High sheriff blues. Charley Patton (Vocalion, 1934)




Stop breakin' down blues (Vocalion, 1938)



También algunas de las mejores de Bukka White, Blind Boy Fuller, dos genios del country blues, y de tres señoras: Memphis Minnie, Lil Johnson y Merline Johnson, cuyas canciones no podían ser más explícitas y atrevidas para la época.


Shake 'em on down. Bukka White (Vocalion, 1937)



Truckin' my blues away. Blind Boy Fuller (Vocalion, 1936)



If you see my rooster. Memphis Minnie (Vocalion, 1936)



Sam, the hot dog man. Lil Johnson (Vocalion, 1936)



Jelly bean blues. Merline Johnson (Vocalion, 1938)




En 1938, la ARC era absorbida por la radio cadena CBS, y Vocalion pasaba a ser una subsidiaria de Columbia Records. En junio de 1940 cesaba su producción y desaparecía definitivamente. 



* NUEVA YORK, MARTES 25 DE JUNIO DE 1935: EL BOXEADOR AFROAMERICANO JOE LOUIS VENCE POR K.O. TÉCNICO AL PÚGIL ITALIANO PRIMO CARNERA, EN UN COMBATE CELEBRADO EN EL YANKEE STADIUM. 
TRES MESES DESPUÉS, EL MARTES 24 DE SEPTIEMBRE, EN EL MISMO ESCENARIO, DERROTA POR K.O. AL EXCAMPEÓN MUNDIAL MAX BAER. LA CANTANTE Y GUITARRISTA MEMPHIS MINNIE LE DEDICA LOS TEMAS JOE LOUIS STRUT Y HE'S IN THE RING (VOCALION, 1935). 


Joe Louis, campeón mundial de los pesos pesados, 1935. 
(Foto: Archivo Wildguitar)









DECCA 


















Ya vimos en la primera parte de esta historia la manera tan espectacular con la que arrancó la rama americana de Decca Records, que en su llamada 'serie sepia' publicó algunos de los títulos más interesantes del blues de los años treinta, aglutinando artistas tan sobresalientes como Kokomo Arnold, Roosevelt Sykes, Peetie Wheatstraw, Bumble Bee Slim y Georgia White.


Bumble Bee Slim y Georgia White

Roosevelt Sykes

Peetie Wheatstraw



Cruel hearted woman. Bumble Bee Slim (Decca, 1934)



Old original Kokomo blues. Kokomo Arnold (Decca, 1934) 



The honey dripper. Roosevelt Sykes (Decca, 1936) 



I just want your stingaree. Georgia White (Decca, 1936) 



Banana man blues. Peetie Wheatstraw (Decca, 1938)




Bluebird
























Bluebird fue un subsello de la RCA Victor, que estuvo en funcionamiento desde agosto de 1932 hasta marzo de 1945.

Fue creado durante el período de la Gran Depresión, para contrarrestar la agresiva campaña de la American Record Corporation (ARC), que ofertaba 3 discos por el precio de uno. En principio, el formato de sus discos era de 8 pulgadas de diámetro, pero en mayo de 1933 adoptó el de 10 pulgadas, que se mantendrá hasta el final de la II Guerra Mundial, cuando el sello desapareció. 

Bluebird publicó una buena parte de la obra de algunos de los artistas más importantes de jazz y de blues de los años treinta y cuarenta: Jelly Roll Morton, Fats Waller, Sidney Bechet, Count Basie, Glenn Miller, Artie Shaw, Lionel Hampton, Big Bill Broonzy, Tampa Red, Memphis Minnie, Big Maceo, Memphis Slim, Arthur 'Big Boy' Crudup, Sonny Boy Williamson I ... 


* EN 1930, EL PRECIO DE UN DISCO DE 78 RPM ERA DE 75 CENTAVOS. 

* LA AMERICAN RECORD CORPORATION, OFERTABA 3 DISCOS POR UN DÓLAR. HUBO OTRAS COMPAÑÍAS MENORES QUE DESPACHABAN 4 POR UN DÓLAR. 

* ENTRE 1946 Y 1950, LA RCA REEDITÓ UNA SERIE DE DISCOS DEL FONDO DE CATÁLOGO DE BLUEBIRD, CONSERVANDO LAS REFERENCIAS ORIGINALES. 

* EN JULIO DE 1949 SE QUISO RELANZAR LA ETIQUETA, PERO SOLO LLEGARON A PUBLICARSE UNOS CUANTOS EJEMPLARES Y LA IDEA NO PROSPERÓ. 


Lester Melrose

Cazatalentos, productor, editor musical y figura clave en el desarrollo del blues urbano de Chicago. Después de haber regentado, junto a su hermano Walter, una tienda de instrumentos musicales y editorial, en 1925 vendió su parte del negocio y se lanzó a una carrera como A&R independiente. 

Enseguida demostró tener un fino olfato artístico y comercial, en una época en que nadie imaginaba la figura del productor discográfico tal y como se entiende hoy. 

Trabajó para los sellos Vocalion, Bluebird, Victor, Okeh y Columbia, y acuñó un sonido propio -conocido como 'The Melrose Sound' o, también, como 'The Bluebird Beat'-, sumamente estilizado y perfectamente reconocible en cualesquiera de las muchas producciones que hizo para los grandes iconos del blues de Chicago de los años 30 y 40.

En ese luminoso espectro blusista se encuentran Big Bill Broonzy, Memphis Minnie, Tampa Red, Georgia Tom, Jazz Gillum, Washboard Sam, Big Joe Williams, Sonny Boy Williamson I, Memphis Slim, Bukka White, Tommy McClennan, Big Maceo, y Arthur 'Big Boy' Crudup.


Artistas producidos por Lester Melrose


You can´t get that stuff no more. Tampa Red (Vocalion, 1932)



Reefer head woman. Jazz Gillum (Bluebird, 1938)



Good morning little schoolgirl. John Lee 'Sonny Boy Williamson I (Bluebird, 1937)



Baby please don´t go. Big Joe Williams (Bluebird, 1935)





Cruel treatment. Washboard Sam (Bluebird, 1938)



Hattie's blues. Big Bill Broonzy (Bluebird, 1937)




Lester Melrose y Tampa Red. Chicago, años 30. 
(Foto: Bluebird)


Lester Melrose solía atribuirse derechos de autor que no le correspondían, una práctica ilegal, pero habitual en aquellos tiempos en los que cada uno se buscaba la vida como podía y existían muy pocas reglas legales establecidas al respecto. Sus artistas tampoco cobraban las liquidaciones correspondientes por las ventas de sus discos. Sólo percibían un salario, como si fueran músicos de sesión, y ése era el único dinero que entraba en sus bolsillos. 

Tal vez el caso más sangrante de todos sea el del bluesman Arthur 'Big Boy' Crudup, que no percibió ni un céntimo por la autoría de temas como That 's all right, My baby left me y So glad you're mine, que han venido generando millones de dólares de derechos de autor desde que a un tal Elvis Aaron Presley se le ocurrió grabarlos a comienzos de los años cincuenta. 



* EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA DEPRESIÓN, EMERGE EN ESTADOS UNIDOS EL MOVIMIENTO PROGRESISTA (THE PROGRESSIVE PARTY), UN PARTIDO COMPROMETIDO CON LAS CAUSAS SOCIALES, FORMADO POR LIBERALES FRUSTRADOS POR LA POLÍTICA CONSERVADORA DE LOS DOS PARTIDOS TRADICIONALES.


ESTE MOVIMIENTO ESTÁ LIDERADO POR LOS SENADORES BURTON K. WHEELER, DEL PARTIDO DEMÓCRATA, Y ROBERT LAFOLLETTE, DEL PARTIDO REPUBLICANO. AL TIEMPO, EL PROLETARIADO EN PARO Y EL DESCONTENTO SOCIAL PROPICIAN EL AUGE DE UNA PUBLICACIÓN DE CARÁCTER NETAMENTE IZQUIERDISTA, COMO NEW MASSES.



New Masses. Mayo de 1932. 

Altercados en la huelga general de San Francisco, 1934
(Foto: The Library of the Congress)



* SE SUELE CITAR COMO “INTRODUCTOR” DEL COMUNISMO EN NORTEAMÉRICA AL PERIODISTA ESTADOUNIDENSE JOHN REED (1887-1920), PRESENTE EN LAS REVOLUCIONES MEXICANA Y SOVIÉTICA, QUIEN, EN 1918, FUE ACUSADO DE ESPIONAJE POR EL GOBIERNO DE SU PAÍS Y SE EXILIÓ EN LA URSS. 

ORIGINARIO DE PORTLAND (OREGON), REED FALLECIÓ EN MOSCÚ, EN 1920. FUE AUTOR DE LA NOVELA DIEZ DÍAS QUE ESTREMECIERON AL MUNDO, QUE EL ACTOR, PRODUCTOR Y DIRECTOR DE CINE WARREN BEATTY LLEVÓ A LA PANTALLA EN 1981, CON EL TÍTULO REDS (ROJOS), HACIÉNDOSE ACREEDORA A 3 PREMIOS OSCAR.

* EL PARTIDO COMUNISTA DE LOS ESTADOS UNIDOS FUE FUNDADO EN 1919.
PERSEGUIDOS SUS MIEMBROS POR EL GOBIERNO, RESURGE EN 1921, COMO UN PARTIDO LEGAL LLAMADO WORKERS PARTY OF AMERICA (PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DE AMÉRICA), QUE CUENTA CON SU PROPIO PERIÓDICO: THE LIBERATOR.

EN 1926, ALGUNOS COLABORADORES DE DICHA PUBLICACIÓN CREAN UNA NUEVA: NEW MASSES, QUE SIGUE UNA LÍNEA IZQUIERDISTA MENOS RADICAL Y QUE DEJARÁ DE PUBLICARSE EN 1948, A RAÍZ DE LA “CAZA DE BRUJAS” PROPICIADA POR EL COMITÉ DE ACTIVIDADES ANTI AMERICANAS.

© del texto: Salvador Domínguez
2013

La música durante los años de la Gran Depresión

Salvador Domínguez

Muchos historiadores han creído ver ciertas similitudes entre la crisis que hoy nos golpea y la que se desató en Estados Unidos en octubre de 1929, como consecuencia del Crack de la Bolsa de Wall Street. 

El porqué de la depresión actual, que lleva martilleándonos desde 2008, lo conocemos de sobra. No es necesario hurgar más en la herida. Ahora bien, a los abnegados españolitos de 2013 debe reconocérsenos la capacidad de haber somatizado con sorprendente soltura una serie de siglas y términos con los que  estábamos muy poco familiarizados:

Goldman Sachs, Morgan Stanley, Lehman Brothers, Merrill Lynch, FMI, BCE, Bundesbank, troika, fondos de inversión, plataformas inmobiliarias, medidas de consolidación fiscal, inyección de liquidez, desregulación financiera, rescate de activos, burbuja inmobiliaria, participaciones preferentes, orden de desahucio, paro masivo, comedores benéficos, Bankia, CAM, Novagalicia, Gürtel, Instituto Nóos, ERE fraudulento y banco Malo son algunos de los más reseñables entre los más desagradables.






El negocio de la música, que venía ya muy tocado por las descargas ilegales en Internet y por el top manta, con la subida del IVA al 21 % ha quedado hecho unos zorros. La gente está tiesa, no se venden discos, y los promotores de conciertos no están tan locos como para arriesgarse en quimeras que les llevarían directamente a la bancarrota y a la subsiguiente expropiación de sus bienes. El resto son autogestiones bienintencionadas, pero poco eficaces en el inmenso y ultracompetitivo mundo global que nos rodea. Algo parecido o peor pasa con el cine y con el teatro. 

Así el panorama, los músicos nos movemos a tientas, intentando sintonizar con quienes lo están pasando realmente mal. Ya nos encargaremos nosotros mismos de subirnos la moral, escribiendo canciones y tocándolas en donde sea y como sea. Es lo que hicieron los artistas que sobrevivieron a la Gran Depresión, derivada del Crack de la Bolsa de 1929, que duró 10 largos años. Creo sinceramente que esta historia puede servirnos de guía para los días confusos que nos aguardan.


El Crack de la Bolsa de 1929
Durante los años veinte, Estados Unidos había alcanzado la prosperidad económica más grande de su historia, a la que siguió la peor crisis que haya sufrido nunca, durante el mandato del presidente Herbert Clark Hoover, del Partido Republicano. 

Toda la nación había especulado sobre un indefinido optimismo, que se cortó de cuajo el jueves 24 de octubre de 1929, con el desplome total de la Bolsa de Wall Street, que hizo cerrar los bancos y trajo consigo una depresión económica de consecuencias mundiales. El pánico en los mercados financieros acabó contagiando al resto de la economía, que se sumió en una hecatombe global por la falta de reacción de los Gobiernos. 

Hasta entonces, los fondos de inversiones habían campado a sus anchas y ricos y famosos pedían préstamos para invertir, avalados por las propias acciones que compraban en una Bolsa crecida al calor del dinero fácil, con leyes cada vez más suaves y controles nada rigurosos. La especulación y la codicia habían roto el saco. 


Wall Street, 24 de Octubre de 1929 (Foto: The Library of the Congress)


"Vendo este coche por 100 $. Necesito liquidez. Perdí todo en la Bolsa". 



* ESTADOS UNIDOS, FEBRERO DE 1928: EL REALIZADOR TEJANO KING VIDOR (1894-1982) PRESENTA LA PELÍCULA MUDA THE CROWD (Y EL MUNDO MARCHA), UNA CRUDA HISTORIA DE AMBICIONES Y FRACASOS EN LA JUNGLA CAPITALISTA NEOYORQUINA. 
ESTA DRAMÁTICA Y REALISTA CRÓNICA SOCIAL, PRODUCIDA POR IRVING THALBERG PARA LA MGM, DESTROZA EL MITO DEL “SUEÑO AMERICANO” Y VATICINA EL INMINENTE CRACK DE LA BOLSA DE WALL STREET. 

MARTES 29 DE OCTUBRE DE 1929: 5 DÍAS DESPUÉS DEL INICIO DEL CRACK DE LA BOLSA COMO TAL, TIENE LUGAR LA JORNADA MÁS DEVASTADORA PARA WALL STREET, QUE PIERDE TANTO DINERO COMO EL GASTADO POR ESTADOS UNIDOS EN TODA LA I GUERRA MUNDIAL. 
ESTE DÍA ES CONOCIDO EN LOS LIBROS DE HISTORIA COMO EL 'MARTES NEGRO'.  EL CRACK DE LA BOLSA DE 1929 FUE EL PRECEDENTE DE LA GRAN DEPRESIÓN, QUE DURARÍA 10 AÑOS. 



Los años de la Gran Depresión (1930-1939)
Como consecuencia del desastre financiero, quebraron numerosas empresas bancarias, se cerraron industrias que trabajaban a crédito, y los agricultores se vieron arrastrados a la bancarrota. Muchísima gente perdió su empleo y el umbral de la pobreza se extendió hasta límites insospechados. 

Era un escenario ciertamente desolador y deprimente, plasmado magistralmente por el escritor John Steinbeck, en su obra maestra, la novela Las uvas de la ira (The grapes of wrath), y por la fotógrafa neoyorquina Dorothea Lange, famosa por sus descarnados reportajes gráficos sobre la vida rural.


The grapes of wrath (John Steinbeck, 1939)

Migrant mother (Dorothea Lange, 1936)


Comedor benéfico patrocinado por el gángster Al Capone. Chicago, 1931.
(Foto: The Library of the Congress)


Chabolismo en Central Park. (Foto: The Library of the Congress)



* AL LLEGAR LA GRAN DEPRESIÓN, EN LOS ESTADOS UNIDOS NO EXISTE SEGURIDAD SOCIAL NI SUBSIDIO DE DESEMPLEO. LOS INNUMERABLES DESAHUCIOS PROVOCAN EL CHABOLISMO MASIVO EN LUGARES COMO CENTRAL PARK, EN NUEVA YORK, O FRENTE AL CONGRESO, EN WASHINGTON D.C., EN DONDE SE CONGREGAN MILES DE VETERANOS DE LA I GUERRA EN DEMANDA DE TRABAJO Y DEL CUMPLIMIENTO DE PROMESAS SALARIALES INCUMPLIDAS. 

PARADÓJICAMENTE, SERÁN LOS GENERALES DOUGLAS McARTHUR Y DWIGHT D. EISENHOWER -LOS DOS HÉROES MILITARES NORTEAMERICANOS DE LA II GUERRA MUNDIAL (1941-1945)-, QUIENES REPRIMAN A SANGRE Y FUEGO A LOS VETERANOS DE LA PRIMERA GUERRA, POR ORDEN EXPRESA DEL PRESIDENTE HERBERT C. HOOVER. 



20 canciones para la Depresión.
Durante los primeros años de la Gran Depresión hubo una serie de canciones que reflejaron el estado de ánimo de la gente de a pie, ya fuera desde una perspectiva irónica, que al menos arrancara una sonrisa, o provistas de un desgarrador sentido de la realidad. Las más populares y representativas fueron:

1. Ten cents a dance. Ruth Etting.


2. I´m an unemployed sweetheart. Lee Morse.



3. Just a gigolo. Louis Armstrong.


4. Life is just a bowl of cherries. The Mills Brothers.



5. Nobody knows you when you´re down and out. Bessie Smith.



6. Love for sale. Libby Holman.


7. Wrap your troubles in dreams. Mildred Bailey.


8. Brother, can you spare me a dime? Bing Crosby.


9. We´re in the money. The Boswell Sisters.


10. The boulevard of broken dreams. Ed Lloyd´s Rhythm Boys.


11. Dancing in the dark. Ben Selvin Orchestra.


12. With plenty of money and you. The Ink Spots.



13. I´m in the market for you. Ambrose Orchestra.



14. Wherever is a will, there´s a way. McKinney Cotton Pickers.


15. Laughin´ at life. Billie Holiday.



16. The Depression blues. Leroy Carr & Scrapper Blackwell. 



17. Bad depression. Josh White.



18. Big city blues. Annette Hanshaw.



19. I found a million dollar baby. Paul Specht Orchestra.



20. Whistle and blow your blues away. Ben Selvin and his Orchestra.





Años de crisis para el disco
Como consecuencia de la feroz depresión económica, desaparecieron prácticamente todas las discográficas del país, salvo la Victor y la Columbia, las dos más grandes. 

Brunswick, la tercera en importancia, fue vendida a la productora cinematográfica Warner Bros, la cual, dadas las características de su sistema sonoro “Vitaphone”, necesitaba grabar en discos las bandas sonoras de sus películas.




Pero el desplome de las ventas de dicho soporte, así como la adopción por parte de la Warner de otro sistema distinto al “Vitaphone”, que incorporaba el sonido junto al mismo fotograma, motivó que, en diciembre de 1931, esta arrendase Brunswick Records a la American Record Corporation (ARC), una compañía de reciente creación que, aprovechándose de la inestabilidad económica, se dedicó a editar discos de bajo precio y a especular, comprando discográficas ruinosas para luego explotar su catálogo.

Tal fue el éxito comercial de la ARC, que logró duplicar las ventas de la todopoderosa Victor -lo cual motivó que ésta creara el subsello Bluebird, para poder competir en los mercados de saldo sin desprestigio de su marca original- y, en 1934, por increíble que parezca, se hacía con las acciones de Columbia Records. Finalmente, en 1938, Columbia Broadcasting System (CBS), una empresa de radiodifusión fundada en sus orígenes por la propia Columbia, adquiriría la acciones de ésta y de la ARC por la suma de 700.000 dólares. 

Esta operación financiera marcaría el apogeo artístico y económico que va a experimentar Columbia Records a partir de ese momento, consolidándose como una de las discográficas más poderosas e influyentes del mundo.


* THE VICTOR TALKING MACHINE FUE FUNDADA EN 1901, A RAÍZ DE LA FUSIÓN DE LAS EMPRESAS ESTADOUNIDENSES CONSOLIDATED TALKING MACHINE COMPANY -PROPIEDAD DE ELDERIDGE R. JOHNSON- Y THE BERLINER GRAMOPHONE COMPANY -PROPIEDAD DE EMILE BERLINER-. 


* NOVIEMBRE DE 1926: LA RCA (RADIO CORPORATION OF AMERICA), UNA COMPAÑÍA DE COMUNICACIONES DE RADIO -MÁS BIEN UN MONOPOLIO- CREA LA CADENA DE RADIODIFUSIÓN NATIONAL BROADCASTING SYSTEM (NBC), QUE ACAPARARÁ EL MERCADO DE LAS ONDAS EN ESTADOS UNIDOS.


* EN 1929, LA RCA COMPRA LA VICTOR TALKING MACHINE COMPANY. 

PESE A SU FUSIÓN CON LA RCA, LA VICTOR MANTUVO SU DENOMINACIÓN EN LAS ETIQUETAS DE SUS DISCOS HASTA ENERO DE 1946, CUANDO LA CAMBIÓ POR LA DE RCA VICTOR. 


* EN LA ACTUALIDAD, RCA ES UNA MARCA UTILIZADA POR DOS COMPAÑÍAS: THOMPSON CONSUMER ELECTRONICS -DEDICADA A LA FABRICACIÓN DE APARATOS DE TELEVISIÓN, DVDs, EQUIPOS DE AUDIO Y TELEFONÍA- Y SONY BMG MUSIC ENTERTAINMENT, PROPIETARIA DE LOS SELLOS DISCOGRÁFICOS RCA VICTOR Y RCA RECORDS Y DE SU “FONDO DE CATÁLOGO”.


Discos de cartón: Hit of the Week
En 1930, en pleno desplome económico, apareció Hit of The Week Inc. (en castellano: El Éxito de la Semana), una compañía dedicada a publicar discos de cartón recubiertos de resina plastificada, que tuvieron una enorme acogida, pues su precio: 15 centavos, era la quinta parte de lo que costaba un disco convencional. 

La política comercial de Hit of The Week era muy simple. Se trataba de sacar al mercado los temas más populares del momento, interpretados por orquestas conocidas, principalmente aquellas con mayor predicamento en los programas de radio. No obstante, su fulgurante éxito fue efímero: en marzo de 1931 la compañía ya no podía hacer frente a las liquidaciones de royalties, y a mediados de año declaraba la suspensión de pagos. 

A pesar de los muchos esfuerzos de sus directivos, Hit of the Week publicó su último disco en junio de 1932 y desaparecía poco después. La misma suerte corrieron las numerosas compañías que, siguiendo su ejemplo, habían inundado el mercado con discos flexibles, fabricados con materiales sintéticos y puestos a la venta a precios casi de saldo.


4 discos por un dólar. 



Franklin Delano Roosevelt
En 1933, el número de obreros sin trabajo se elevó a 17 millones, es decir, a una tercera parte de la población obrera. El descontento, las huelgas y el chabolismo golpeaban sin piedad al país.


Batalla campal entre piquetes de huelga y la policía. Minneapolis, 1934. 
(Foto: The Library of the Congress)


En tales circunstancias se hizo cargo de la presidencia Franklin Delano Roosevelt, del Partido Demócrata, de quien se esperaba la salvación económica del país. Roosevelt, que ganó el voto de los pobres por su visión social progresista, impuso un plan de economía, reduciendo las pagas a los organismos federales y a los excombatientes de la I Guerra Mundial. 

Derogó la Ley Seca, con el fin de favorecer al Herario público con el impuesto sobre el alcohol, y después de numerosos sondeos hizo aprobar por el Congreso la Industrial Recovery Act, una ley que dio vida al Plan de Reconstrucción Nacional (National Recovery Administration), combatido por cierto segmento del país, pero que fue impuesto gracias a su firmeza. Dicha ley fue declarada ilegal por la Corte Suprema, como contraria a la Constitución, lo cual fue un serio golpe al prestigio de Roosevelt. Sin embargo, durante su primer mandato el país venció parcialmente la crisis económica y se atenuó el desempleo. 

Reelegido para el período 1937-1941, Roosevelt inauguró su segundo mandato con un programa completo de reformas, denominado New Deal (Nuevo Trato), que, entre otras cosas, contenía un plan de obras públicas con el fin de combatir el paro forzoso, y modificaciones profundas en la administración pública y judicial, lo que le valió la oposición violenta de republicanos y demócratas. En el Nuevo Trato de Roosevelt correspondía al Estado nacional restaurar la economía gracias a la actividad de los ciudadanos, confiando en el capital humano del país, el cual, con el apoyo del Gobierno, sorteó la crisis y preparó a la economía para el combate de la II Guerra Mundial. 


Franklin D. Roosevelt, en una de sus alocuciones radiofónicas. 
(Foto: Archivo Wildguitar)


* 8 DE NOVIEMBRE DE 1932: FRANKLIN DELANO ROOSEVELT (1882-1945), CANDIDATO DEMÓCRATA A LA PRESIDENCIA DE LOS EE UU, DERROTA AL PRESIDENTE REPUBLICANO HERBERT C. HOOVER, OBTENIENDO UNA ABRUMADORA MAYORÍA DE MÁS DE SIETE MILLONES DE VOTOS. 

* 15 DE FEBRERO DE 1933: EL RECIÉN ELEGIDO PRESIDENTE ES VÍCTIMA, EN MIAMI, FLORIDA, DE UN ATENTADO, EN EL QUE MUERE EL ALCALDE DE CHICAGO. ROOSEVELT IMPULSARÁ UN PLAN ECONÓMICO PARA SACAR AL PAÍS DE LA GRAVE DEPRESIÓN ECONÓMICA, DEVOLVIÉNDOLE AL PUEBLO LA ILUSIÓN, A TRAVÉS DE ESPERANZADORAS CHARLAS RADIOFÓNICAS, RESTABLECIENDO LA NORMALIDAD Y REDUCIENDO EL PARO OBRERO. FUE REELEGIDO EN 1936, EN 1940 Y EN 1944. 


Decca Records
En agosto de 1934 se estableció una rama de la discográfica británica Decca en los EE UU (sede: West 57th Street, Nueva York), cuyo éxito fue éxito arrollador, en virtud de su atractivo plantel de artistas y a la gestión y personalidad de su presidente y fundador: Jack Kapp (1901-1949), quien previamente había sido director artístico de los sellos Columbia y Brunswick.




Haciendo caso omiso de la dramática situación financiera del país, Kapp supo hacer válida su apuesta de vender discos de calidad a precios de saldo, y fue lo suficientemente hábil como para atraer a su redil a artistas consagrados que ya habían trabajado con él. 

Bing Crosby, Guy Lombardo & The Royal Canadians, The Mills Brothers, The Boswell Sisters y The Dorsey Brothers Orchestra, confiaban ciegamente en sus procedimientos, y no dudaron a la hora de abandonar Brunswick para irse con un sello de escaso o nulo pedigrí en EE. UU., como era Decca. 

Kapp fichó también a varias de las mejores y más exitosas big bands negras de swing de los años 30 (Fletcher Henderson, Chick Webb, Jimmy Lunceford, Count Basie) y a intérpretes del rango de Billie Holiday, Judy Garland y The Andrews Sisters. Hombre inteligente, práctico y sagaz, supo adecuar sus producciones a la radio comercial, un medio que en aquellos días vivía su época dorada.


Bing Crosby, Jack Kapp y el compositor Harold Arlen. 
(Foto: Archivo Wildguitar)




It don´t mean a thing (If it ain´t got that swing). The Mills Brothers.



Everybody loves my baby. The Boswell Sisters. 




Dippermouth blues. The Dorsey Brothers Band. 




Sing, sing, sing. Fletcher Henderson & His Orchestra.




The dipsy doodle. Chick Webb & His Orchestra, con Ella Fitzgerald.




Harlem shout. Jimmy Lunceford & His Orchestra. 




Jumping at the woodside. Count Basie & His Orchestra.




Riffin´ the scotch. Billie Holiday.






La Edad de Oro de la Radio
Al llegar 1934, más del 60% de los hogares norteamericanos disponía de un aparato receptor de radio, un número que se incrementará notablemente en los próximos 5 años, hasta alcanzar el 86%, en una etapa conocida históricamente como `La Edad de Oro de la Radio´, en la que Estados Unidos tenía nada menos que el 43% del total de receptores del mundo. 

Escuchar la radio era la principal actividad de ocio de las familias americanas, pues, dada la crisis económica, era un pasatiempo francamente barato. Mucha gente construía sus propios aparatos, con piezas sueltas que compraba en ferreterías y tiendas de componentes electrónicos. Las dos radiocadenas más importantes de aquel momento eran la NBC (National Broadcasting Corporation) y la CBS (Columbia Broadcasting System).


*  EN 1913, ESTADOS UNIDOS CUENTA CON 322 LICENCIAS DE OPERADORES DE RADIO AFICIONADOS. EN 1917, SE CONTABILIZAN 13.581. 

* 1933: EL ESTADOUNIDENSE EDWIN HOWARD ARMSTRONG INVENTA LA FRECUENCIA MODULADA, O FM, QUE REDUCE LAS INTERFERENCIAS.  

* EN 1935, EL NÚMERO DE EMISORAS EN ESTADOS UNIDOS ES DE 585. LOS INGRESOS POR PUBLICIDAD ALCANZAN LOS 112.600.000 DÓLARES.


The Announcer, libreto con la programación de la emisora WLBW, 
transmitiendo desde el Noroeste de Pensilvania. Febrero de 1929.



National Broadcasting Company (NBC)
En 1926, la Radio Corporation of America (RCA), una empresa estadounidense de telecomunicaciones, anunció la creación de la National Broadcasting Company (NBC), una cadena de radiodifusión que inició sus emisiones el 15 de noviembre de 1926, ampliando gradualmente su número de emisoras hasta conformar dos potentes radio cadenas: NBC Blue Network y NBC Red Network. 


Anuncio de la Radio Corporation of America (RCA). 1927. 


Micrófono eléctrico de la NBC. 


Como rúbrica a su estrategia de captación de patrocinadores, en diciembre de 1928 la NBC logró extender su cobertura de una a otra costa del país, de manera permanente, y por consiguiente pasó a ejercer el dominio de la radio comercial norteamericana, un concepto de radiodifusión de carácter netamente privado y muy competitivo, completamente distinto al de, por ejemplo, la BBC inglesa, que era una empresa patrocinada por el Estado. 

No en vano, Estados Unidos era la patria del supercapitalismo y de los grandes monopolios industriales; y la radio no escapaba a la regla. Para entonces, las primitivas radios de galena empezaban a ser sustituidas por unos aparatosos receptores, de 42 cm. de alto y 33 de ancho, que debían ser encendidos con anterioridad porque necesitaban entrar en calor para funcionar.


El actor y cantante Rudy Vallee anuncia los receptores de radio Philco. 1933.



Gracias al enorme soporte financiero de que disponía, la NBC produjo muchos de los programas más populares y famosos de la llamada `Era Dorada de la Radio´, y monopolizó todos los mercados en los que iba penetrando. A su vez, se aseguró el control artístico y comercial de los presentadores y los cantantes de sus programas, creando una agencia de management que los representara y se llevara la oportuna comisión. 

Fue una política muy acertada para los intereses de la NBC, pues, de hecho, fue copiada por otras cadenas, como la CBS, pero supuso un grave lastre para sus empleados, que quedaban atados de pies y manos a sus dictámenes. Durante esta época los presentadores más destacados de la cadena NBC fueron Ed Wynn, Harold Peary, Jimmy Durante, Robert Young, Fred Allen, Jack Benny, Red Skelton y la pareja Alice Faye y Phil Harris.



The Texaco Firechief, un popular espacio de la NBC, en antena entre 1932 y 1935,
presentado por el comediante Ed Wynn y animado por la orquesta de Don Voorhes. 


En enero de 1942, pocos días después de que el país entrara en guerra contra el eje Japon, Alemania e Italia, David Sarnoff, presidente de la RCA, anunció la separación de las cadenas NBC Blue Network y NBC Red Network, lo cual chocaba con la política de licencias marcada por el Gobierno. 

Alarmada por la posible monopolización del negocio de la radiodifusión, la Comisión Federal de Comunicaciones ordenó, en 1943, la disolución de la red de cadenas de la NBC, decisión ratificada por la Corte Suprema de los Estados Unidos, lo que obligó a dicha empresa a la venta de una parte de sus acciones al magnate de los caramelos Edward J. Noble, quien compró, por 8 millones de dólares, la NBC Blue Network, un coloso de la radiodifusión, con más de 200 emisoras afiliadas, y le cambió el nombre por el de American Broadcasting Company (ABC). A pesar de este revés judicial, la NBC retuvo intacta su marca y su enorme influencia, lanzándose, además, a la explotación de un nuevo medio de comunicación: la televisión. 

* ED WYNN FUE UNO DE LOS PRIMEROS PRESENTADORES DE RADIO EN HACER SUS PROGRAMAS CON PÚBLICO PRESENTE EN EL ESTUDIO.



Columbia Broadcasting System (CBS)
A principios de 1927, Columbia Records, la discográfica más veterana del mercado estadounidense, creaba la radio cadena Columbia Phonograph Broadcasting System, con el propósito expreso de promocionar las ventas de su gama de gramófonos y de sus discos; pero, a pocos meses vista, la idea resultó del todo insostenible desde el punto de vista financiero. 

Una vez que los inversores empezaron a descolgarse, la Columbia Phonograph Broadcasting System simplificó su nombre de marca, dejándolo en Columbia Broadcasting System, aunque, eventualmente, ésta sería adquirida por la United Independent Broadcasters, una corporación dedicada a proveer de contenidos a los anunciadores y patrocinadores comerciales de las emisoras, la cual también fracasó en su intento de hacer despegar las 22 estaciones aglutinadas por la Columbia.

Entró entonces en escena William Samuel Paley, un joven de 26 años, hijo de un mayorista de cigarros habanos dueño de la empresa La Palina Cigar Company, quien adquirió el tinglado montado por la Columbia y la United Independent Broadcasters, con la idea de promocionar el negocio familiar tabacalero. Paley, cuya empresa había sido una de las principales patrocinadoras de la Columbia Broadcasting desde sus inicios, compró, en septiembre de 1928, un paquete de acciones de la compañía, que 4 meses después se renovaba y adoptaba las siglas CBS (Columbia Broadcasting System). 


William S. Paley, en la revista Time. 1938.


El número de estaciones afiliadas, que hasta entonces había oscilado entre las 22 y las 47, experimentó un auge inusitado, y diez años más tarde, gracias al impulso de Paley, contaba con 113 emisoras esparcidas por toda la geografía nacional. Para redondear su magistral jugada empresarial, en 1938 la CBS se hacía con la American Record Corporation (ARC), una discográfica que, siete años antes, había absorbido a Columbia Records, la empresa fundadora de la radio cadena CBS. 

* LA CORPORACIÓN UNITED INDEPENDENT BROADCASTERS FUE FUNDADA EN 1927, POR EL AGENTE MUSICAL ARTHUR JUDSON. 


La Guerra de los Mundos
Uno de los primeros hitos en la historia de la radiodifusión mundial, con el que el nuevo medio puso de manifiesto su impacto, fue la emisión, en la noche del domingo 30 de octubre de 1938, de La guerra de los mundos (The war of the worlds), una adaptación de la novela de ciencia ficción del escritor H.G. Wells. 

La interpretación de un joven actor y productor, Orson Welles, de 23 años, fue tan convincente que alrededor de un millón de oyentes llegó a creerse que realmente los extraterrestres estaban invadiendo la Tierra. Así lo confirmaron los cientos de llamadas telefónicas recibidas por las autoridades civiles, la policía y los bomberos, los periódicos, y la central de la cadena CBS, que era la que lo retransmitía, por parte de oyentes aterrorizados por la supuesta invasión alienígena. 

La emisión, realizada desde el Teatro Mercury de Nueva York, fingía ser un noticiario con boletines informativos y un reportaje en directo sobre el aterrizaje, en Grover´s Mill, un pueblo de Nueva Jersey, de marcianos “tan altos como rascacielos”. 


Orson Welles, retransmitiendo La Guerra de los Mundos. 30 de octubre de 1938. 


Hay que decir, en descargo de Welles y de su equipo de realización, que la emisión había sido anunciada aquella misma mañana en todos los diarios del área metropolitana de Nueva York, así como en spots radiofónicos de la CBS, antes, durante y después del programa, dejando muy claro que se trataba de una dramatización de la obra de H.G. Wells, lo cual no impidió que mucha gente se la tomara en serio, especialmente aquellos que la sintonizaron cuando ya había empezado a emitirse y les pilló desprevenidos.

Consciente de la evidente inquietud suscitada, aquella misma noche la CBS emitió una serie de comunicados advirtiendo a sus oyentes que la supuesta invasión marciana nunca había tenido lugar en la vida real, y sí en el fascinante mundo de las ondas radiofónicas.


© del texto: Salvador Domínguez
2013