Bienvenido Mr. Rock: Colombia


Colombia. Rock en los 60
En septiembre de 1965 llegué a Santa Fe de Bogotá. La ciudad, fundada en 1538 por Gonzalo Jiménez de Quesada al pie de los cerros Montserrate y Guadalupe, y atravesada por cuatro ríos que la dividían en nueve parroquias, bullía al ritmo de los boleros y las cumbias de los combos locales.




En Bogotá, frente al hotel Continental. 1965.  
(Foto: Salvador Domínguez padre)



En la radio, la Cadena Caracol (Cadena Radial Colombiana), la más poderosa del país, no emitía prácticamente música moderna, pero su asociada Radio 15 se hacía eco de los primeros conjuntos beat que iban surgiendo, tanto nacionales como internacionales. En televisión podías sintonizar “El club del clan”  versión colombiana presentada por los hermanos Eduardo y Álvaro Sarmiento-, y los musicales de Carlos Pinzón (“Hit parade”) y de Alfonso Lizarazo (“Estudio 15”), pero había poco más.

Tampoco visitaban el país agrupaciones extranjeras, ni las nacionales salían fuera de él. Claro que esta impresión mía sobre la escasez de propuestas rockeras se debía al hecho de que aterrizaba en Bogotá procedente de Madrid y de Caracas, ciudades en las que la música beat -y el boyante negocio que de ella se derivaba- estaba mucho más presente, aunque no por ello fuese aceptada por la gran masa social.

Desde mediados de los años cincuenta, el rock había hecho acto de presencia en Colombia, pero se trataba de un fenómeno meramente testimonial en un momento político en el que los militares dirigían el Gobierno; una incorrección democrática que se subsanó en 1958, cuando los liberales y conservadores formaron un Frente Nacional para turnarse pacíficamente en el ejercicio del poder. A comienzos de los años sesenta apareció la primera banda rocanrolera colombiana: Los Danger Twist, de Bogotá, que recibieron el apoyo incondicional de jóvenes y atrevidos disc jockeys de radio, como Jimmy Reisback y Carlos Pinzón, de la emisora Nuevo Mundo, futura Cadena Caracol.






En 1964, con la irrupción global del fenómeno de The Beatles, comenzaron a despuntar bandas como Los Speakers, Los Flippers, Los Ampex y Los Young Beats, de Bogotá; Los Yetis, que provenían de Medellín, y Los Monstruos, cuya base de operaciones estaba localizada en Cali. Los primeros conciertos de grupos modernos que se celebraron en Bogotá tuvieron lugar en el Teatro de la Comedia, y en discotecas como La Bomba -en la calle 60, en el barrio de Chapinero- y El Diábolo, que ofrecieron una magnífica cobertura a las primitivas agrupaciones rockeras de ese país y colaboraron a extender entre el público el gusto por el novedoso pop&rock, que entraba como un tornado procedente del Reino Unido y Estados Unidos.


 Los Ampex en "La Bomba". Calle 60, Bogotá. 



Nadaísmo a go-go. Publicado por el sello Munster en 2009 



Speakers (Bambuco, 1967)


Psycodelicias. Los Flippers (Codiscos, 1967)



Pero tendría que ser una multinacional dedicada a la producción de productos lácteos, y sus derivados, la que diese el empuje definitivo a la movida beat, go-go, ye-yé, o como quisiera llamarse, y propagarla a toda la nación por medio de una gira denominada “Milo A Go-Go”, que llegó a todas y cada una de las principales ciudades de la extensa geografía de la antigua Nueva Granada (Pereira, Popayán, Barranquilla, Medellín, Tunja, Manizales ...), llenando polideportivos y plazas de toros, y congregando más de 10.000 personas por show. Aquella turné no sólo fue un certero golpe de marketing para la empresa patrocinadora (Leche Milo, de Nestle), pues el fenómeno mediático de los grupos había alcanzado ya unas proporciones inimaginables, sino que también lanzó al estrellato masivo a Los Speakers -quienes iban como cabezas del cartel-, a cantantes modernos, como Óscar Golden y Harold (Orozco), acompañados por Los Ampex; y a un quinteto femenino de muy buen ver: Las Chicas Go-Go.



The Speakers en la gira "Milo A Go-Go". 1966. 







Sin embargo, y pese a los importantes logros acumulados, no se puede hablar de rock colombiano como tal hasta 1967, ó 1968, cuando éste cobró un mayor peso específico a consecuencia de la psicodelia, el flower power, los hippies, y la cultura de las drogas, lo cual indujo a los poderes más oscurantistas a intentar ponerle freno, no fuera a ser que la cosa se saliera de madre, dada la proliferación de movimientos estudiantiles de izquierdas y la alta tensión político- social subyacente. Bajo ese caldo de cultivo germinaron nuevas formaciones, como Café Amargo, Aeda, Hope, Caja de Pandora, Gran Sociedad del Estado -reunidos en comuna bajo la pancarta “Colinoxunidos”-, Terrón de Sueños, y Transportes Pesados de Colombia, que tuvieron gran eco en las páginas del periódico musical Olvídate, dirigido por Manuel Quinto.


Terrón de Sueños en Pereira, Risaralda, Colombia. 



El primer concierto al aire libre que se celebró en Colombia fue en el Parque de la 60, en Bogotá, y participaron las bandas más relevantes de la capital, si bien, hacia la mitad del mismo, la policía llegó, insultó, machacó y detuvo a todo melenudo viviente, suspendiéndose el evento por falta de músicos y espectadores. ¿Dónde estaban?: esposados en furgones celulares con destino a la prefectura más lejana. Y es que cuando uno cabalga en la cola del tigre no tiene derecho a quejarse ... m´hijito.

Otro memorable acontecimiento fue el Festival de la Vida, que duró dos días seguidos y aglutinó grupos de todo el país en pleno corazón de la ciudad, junto a la plaza de toros de La Santamaría. Por esos días aparecieron Génesis, cuya inventiva les llevó a mezclar el rock con música autóctona, tal y como hacían Los Jaivas en Chile. Los textos de canciones como Don Simón, denotaban compromiso social y simpatía hacia los sectores de población más humildes; así, resulta pintoresco que su principal éxito fuese Cómo decirte que te amo, una versión del muy conocido How can I tell you, del griego Cat Stevens, que aparecía en la cara B del disco.

El vaporoso glam rock tuvo también una magnífica representación colombiana con el baterista Billy Murcia, que vivía en el Bowery, un barrio neoyorquino, y en 1971 entró a tocar con The New York Dolls. Billy murió asfixiado en Londres el 6 de noviembre de 1972, cuando una groupie estúpida vertió café por su garganta mientras dormía plácidamente en la habitación del hotel. Ésa era una versión del óbito. La otra: sobredosis de heroína. El que lea estas líneas puede creer lo que quiera.




Ya en los setenta nos encontramos con grandes conciertos por toda la nación: el monumental Festival de Ancón (en Medellín, tres días de duración) -motivó airadas quejas de grupos de padres, de educadores, y del arzobispo de la ciudad, que dijo que “si hubiera sabido a tiempo que se pensaba llevar a cabo tan escandaloso programa lo hubiera impedido”-, Festival de Yumbo, Festival de Pedregal (en Cali, tres días), y otros en localidades como Melgar, Bosa, Pereira, Manizales, Cúcuta, Cartagena de Indias y Barranquilla. Asimismo, el TPB (Teatro Popular de Bogotá) abría sus puertas al rock, programando conciertos semanales, que también se prodigaron en el teatro Jorge Eliécer -el antiguo teatro Colombia, de gran tradición rocanrolera desde 1959-, y en la sala Apocalipsis.

Bogotá seguía siendo un vivero inagotable de nuevos grupos, como La Banda del Marciano, La Planta, Belcebú, Limón y Medio, Fuente de Soda, y La Banda Nueva (con Orlando Betancur, Juan Carrillo, Gustavo Cáceres y Jaime Córdoba). Entretanto, en otras ciudades se extendía la plaga de bandas rockeras: Concha de Coco (de Cartagena), Dacarett Blues Band (Barranquilla), El Grifo (Cali), y La Banda del Mico (Bucaramanga).

Radio 15, una emisora fundada en 1963 por Carlos Pinzón -después tomaría las riendas de la misma Alfonso Lizarazo- fue la única emisora de Bogotá que participó activamente en el desarrollo del rock colombiano de los años sesenta y comienzos de los setenta. Sus ondas lanzaron a la primera línea de popularidad a las bandas pioneras, y después, pasado el sarampión de los conjuntos beat, propagaron canciones como Don Simón, de Génesis; La G-latina, de Gran Sociedad del Estado, y Sonata # 7 a la revolución, de Malanga.



Chucho Merchán, Álvaro Galvis  y Alexei Restrepo. 
Malanga. Plaza Bolívar, Bogotá, 1972. 
(Foto: Archivo de Álvaro Galvis) 




* LA PRIMERA EMISORA DE RADIO QUE HUBO EN COLOMBIA FUE “LA VOZ DE BARRANQUILLA”, INAUGURADA EL 8 DE DICIEMBRE DE 1929.

* EN COLOMBIA NO FUE CONCEDIDO EL DERECHO AL VOTO A LAS MUJERES HASTA 1955.

* ENTRE 1966 Y 1970 EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FUE EL LIBERAL CARLOS LLERAS RESTREPO. LAS ELECCIONES DE 1970 DIERON EL TRIUNFO AL CONSERVADOR MIGUEL PASTRANA.

* CARLOS PINZÓN FUE DIRECTOR DE LA CADENA CARACOL, Y PRESENTADOR DE LOS PROGRAMAS DE TELEVISIÓN “HIT PARADE”, “LOS DOMINGOS CIRCULARES” Y DE LOS POPULARES “TELETONES”.

* EN 1998 ALFONSO LIZARAZO FUE ELEGIDO SENADOR DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA. COMPLETÓ SU PERÍODO POLÍTICO EN 2002.


Esta historia está tomada íntegramente del libro de Salvador Domínguez: 


© del texto: Salvador Domínguez 
Testimonios originales y protegidos legalmente. 
© de las fotografías reservado a sus autores y/o a los propietarios de los archivos gráficos.


8 comentarios:

  1. Amigo Salvador,

    gracias de corazón por esta hermosa reseña sobre los inicios y evolución del Rock And Roll en Venezuela, 100% veraz y matizada con tu propia experiencia en Caracas; es un orgullo saber que estuviste entre nosotros y que fuiste protagonista de la época más prolifica y brillante de nuestro Rock, una parte de nuestra historia que las nuevas generaciones desconocen. Eres además de un estupendo músico un excelente cronista. Saludos y éxitos en todo lo que emprendas, amigo...

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  2. Hola!

    Gracias por esa estupenda reseña sobre los primeros pasos del rock colombiano!!!!!!!!!

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  3. Salvador como decimos los venezolanos: Te la comiste con este material! Felicitaciones y me gustaria invitarte a la pagina de facebook Caracas en Retrospectiva. Alli se publico tu foto en el centro de Caracas en 1958 [obviamente tu blog como fuente fue mencionado, por eso llegue aqui], la cual en lo personal ha sido una maravillosa experiencia ya que yo trabaje cerca de ese lugar por varios años.

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  4. Gracias, Unknown, ya he visto la página Caracas en Retrospectiva, y me parece fantástica. UN ABRAZO GRANDE, MI LLAVE ...

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  5. Tremenda reseña, gracias por traernos tan gratos recuerdos de nuestra adolescencia.Suerte

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  6. Buena reseña de esa época que muchos olvidaron, me impresionó las fotos de los programas de TV, lástima que no hay filmografía de dichos programas gracias a la indolencia de esas cadenas, pero siempre hay alguien por ahi que todavia condervan esos recuerdos, saludos

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  7. https://cartelurbano.com/historias/billy-murcia-baterista-new-york-dolls-perfil

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